Maíz: la producción de EE.UU. llega a 407 MMT y el mercado evalúa los tiempos de venta

La plaza granaria internacional atraviesa una volatilidad marcada por la acción de los fondos de inversión y diversos factores geopolíticos. Tras las bajas de mayo y junio por un clima favorable en Estados Unidos, y los posteriores rebotes impulsados por conflictos en Medio Oriente y el Mar Negro, el mercado global recibió un fuerte impacto en octubre con el informe mensual del USDA.
En dicho reporte, la producción estadounidense de maíz se proyectó en 407 MMT, una cifra que superó holgadamente los 390 MMT estimados previamente por los especialistas privados del Profarmer Tour. Esta diferencia generó cuestionamientos y dudas entre los operadores, provocando una fuerte caída en las cotizaciones internacionales.
A este escenario se sumó el impacto cambiario regional tras el triunfo de Lula en Brasil, cuya consecuencia fue la devaluación del real y una mayor competitividad para la soja brasileña frente a la oferta argentina. Sin embargo, los valores locales han mostrado mayor resistencia y se ubican por encima de los registrados un año atrás.
Para los productores locales, el calendario juega a favor de quienes aún no tomaron decisiones de cobertura para la campaña 2026/27. Se abre un plazo de entre seis y diez meses para fijar precios definitivos, mientras se aguarda el impacto potencial del fenómeno climático superNiño en el Mato Grosso y una relación stocks/consumo de soja en Estados Unidos que se mantiene ajustada en el 6,9%.
La consigna actual para el sector agropecuario pasa por administrar con prudencia los tiempos del mercado, evaluando de cerca tanto la evolución de la demanda en Asia Pacífico como los acontecimientos internacionales que continúan condicionando la formación de precios.