Malvinas: respaldo unánime en la cumbre iberoamericana y arbitraje en marcha

La Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores Iberoamericanos aprobó un comunicado especial que ratifica el apoyo a la Argentina en el diferendo por las islas y exige la reactivación de las conversaciones bilaterales con el Reino Unido. El cónclave tuvo lugar en Madrid durante la preparación de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, donde se cuestionó el avance petrolero británico.
El funcionario Pablo Quirno destacó la resolución adoptada por todos los representantes regionales y la enmarcó en los reclamos históricos que el país sostiene ante la Asamblea General de las Naciones Unidas para concluir con el colonialismo. La declaración reconoce la predisposición al diálogo de la administración nacional y objeta la entrega de permisos británicos en la Cuenca Malvinas Norte a las firmas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum.
En simultáneo a la vía diplomática, el Estado argentino formalizó un procedimiento en el plano judicial externo para frenar la explotación de recursos naturales en los mares australes. El pasado 28 de septiembre se activó un recurso ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, y el 13 de octubre se peticionaron medidas cautelares urgentes mediante la firma del embajador Mario Oyarzábal desde Hamburgo.
La estrategia legal persigue cuatro metas precisas: bloquear la concreción del proyecto Sea Lion, restringir el uso de datos exploratorios perjudiciales para los intereses nacionales, garantizar la preservación del ecosistema acuático y frenar nuevas concesiones. La iniciativa comercial conjunta de las compañías involucradas proyecta perforaciones iniciales para 2027 y la salida comercial en 2028.
Las audiencias ante el tribunal con sede en Alemania se desarrollarán el 10 y 11 de noviembre ante veintiún magistrados permanentes, entre los que figura la jueza Frida María Armas Pfirter, mientras que Londres designó al académico Vaughan Lowe como juez ad hoc. Por su parte, el canciller británico Ed Miliband rechazó las gestiones nacionales y anunció que impulsará normas internas para blindar a las empresas involucradas.