Análisis de las claves sanitarias y productivas para los rodeos de cría

Análisis de las claves sanitarias y productivas para los rodeos de cría
El médico veterinario, Raúl Olivieri, analizó en el Programa INTA en la Radio, el panorama de la actividad ganadera local y regional, centrándose en los esquemas de sanidad, manejo forrajero y perspectivas de producción para los rodeos de cría y los terneros. Durante su intervención radial, el profesional destacó la importancia de la prevención inmunitaria en el vientre materno durante la gestación, el comportamiento de los recursos forrajeros en el presente ciclo climático y la viabilidad de integrar la producción ganadera con los esquemas agrícolas de la zona.
En cuanto a las exigencias sanitarias que demanda esta etapa del año, marcada por el tramo final de las pariciones en rodeos con servicio estacionado, el especialista subrayó que la estrategia fundamental radica en aplicar la prevención sobre el vientre preñado.
Explicó que mediante esta inmunización indirecta a través del calostro, el ternero recién nacido —que carece de un sistema inmunológico maduro— recibe defensas contra las diarreas neonatales, el complejo respiratorio y la queratoconjuntivitis. Según indicó, evitar estas afecciones previene pérdidas de tiempo, gastos en tratamientos y eventos de mortandad. Asimismo, advirtió sobre el impacto que generan las fluctuaciones climáticas en la salud respiratoria del ternero, especialmente por la combinación de humedad en el piso, heladas nocturnas y picos de temperatura durante el día.
Respecto del stock ganadero en el partido, el veterinario señaló que la cantidad de animales se mantiene estabilizada, observando una tendencia a la concentración donde el productor de menor escala tiende a desaparecer mientras el establecimiento de mayor envergadura absorbe ese rodeo. En relación con el manejo nutricional y la oferta de forraje, destacó el buen desempeño de los verdeos de invierno, principalmente sobre bases de raigrás y avena. No obstante, advirtió que el crecimiento acelerado y con alto contenido de agua observado en ciertas etapas provoca falta de fibra en la dieta, generando cuadros de diarrea en las vacas que, al contaminar la ubre con materia fecal, terminan afectando la digestión de los terneros.
Al abordar el impacto de las condiciones climáticas y la eventual llegada de un ciclo llovedor bajo el fenómeno de El Niño, el profesional alertó sobre los inconvenientes que enfrentan los rodeos confinados en campos bajos o sin aptitud agrícola. Detalló que la escasez de piso seco obliga a los animales a caminar constantemente, produciendo un desgaste energético excesivo. A su vez, la humedad persistente incrementa la frecuencia de patologías como la leptospirosis, la fasciola hepática y los cuadros pulmonares. El especialista también remarcó el problema del estrés calórico durante la temporada estival debido a la falta de arbolado y sombra en los potreros, factor que puede provocar insolación, reabsorciones embrionarias y pérdidas de preñez.
Frente a esta problemática territorial, el entrevistado planteó la factibilidad técnica y económica de hacer convivir la ganadería con la agricultura sobre suelos agrícolas. Argumentó que dejar lotes desocupados durante varios meses tras la cosecha de cultivos de verano, como el girasol o el maíz para silaje, representa un desaprovechamiento de recursos. La implantación de verdeos de invierno o puentes verdes en esas áreas desocupadas entre febrero y octubre permite contener la erosión del suelo, conservar la humedad, combatir malezas resistentes y aportar nutrientes a través de la materia fecal y la orina de los bovinos. Mencionó como antecedente los desarrollos difundidos por profesionales del INTA en zonas agrícolas donde la cría bovina logró consolidarse.
En el plano de las decisiones productivas, el veterinario observó un incremento en la retención de vaquillonas destinadas a reposición y servicio primaveral a los 15 meses, con lotes bien alimentados y encaminados hacia esquemas de inseminación artificial. Atribuyó esta tendencia al contexto de precios favorables para la hacienda, registrando valores significativos tanto para terneros de destete —por encima de los $4 por kilo— como para reproductores y vientres preñados, los cuales han alcanzado cotizaciones destacadas en remates de cabañas. Destacó que el acceso a líneas de financiamiento bancario con plazos de hasta 365 días facilita la adquisición de hacienda, permitiendo abonar la compra prácticamente con el ternero obtenido al cabo de un año.
Sobre la adopción de biotecnologías reproductivas, el profesional resaltó que los costos de la inseminación artificial se han reducido en términos comparativos respecto del precio de los toros o los kilos de carne necesarios. Destacó que esta herramienta brinda un salto genético acelerado y permite seleccionar toros con alta facilidad de parto para vaquillonas. Sin embargo, aclaró que la principal limitante para su mayor difusión en los establecimientos no es el aspecto económico, sino la disponibilidad de infraestructura adecuada y la escasez de personal rural para concretar los encierres y apartadas que requiere el procedimiento.
Por último, el especialista detalló los parámetros requeridos para mantener la estabilidad de un establecimiento ganadero. Precisó que en rodeos eficientes, con índices de preñez que deberían fijar un piso del 90 % y vacas con una vida útil promedio de entre 7 y 8 años, la tasa de reposición anual requerida se ubica entre el 12,5 % y el 16 %. Explicó que superar el 20 % de reposición evidencia fallas en la preñez o un envejecimiento acumulado del rodeo. Concluyó indicando que el crecimiento de la hacienda se apoya en el manejo ordenado de la reposición propia o en la adquisición de vientres preñados en el mercado comercial.
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