Operativo Bolsonaro en Misiones, tensión con Patricia Bullrich y los movimientos de Santiago Caputo

El consultor presidencial Santiago Caputo quedó en el centro de la escena política tras coordinar un operativo cinematográfico en Misiones vinculado a la salida de Flavio Bolsonaro hacia Estados Unidos. Según detallaron los periodistas Manuel Jove y Maia Jastreblansky en una reciente biografía, el asesor suele manejarse con un estilo al límite y de alto impacto. La maniobra contó con la supervisión de emisarios norteamericanos, entre los que figuraba Christopher Landau, y requirió de una compleja red de distracción que involucró a funcionarios como Orlando Palacios y Jorge Waisman.
Esta jugada tuvo réplicas inmediatas en la geopolítica regional y en la dinámica interna de La Libertad Avanza. La decisión del presidente Javier Milei de no reconocer el triunfo electoral de Lula da Silva en Brasil se enmarcó dentro de este alineamiento irrestricto con Washington. Sin embargo, el despliegue realizado en Puerto Iguazú dejó al descubierto roces con el gobernador provincial y desató malestar en distintos sectores del oficialismo debido al hermetismo con el que se manejaron los colaboradores libertarios durante el procedimiento.
En paralelo, la relación entre la Casa Rosada y Patricia Bullrich atraviesa su momento más delicado. En desacuerdo con la postura adoptada frente a Brasil, la senadora nacional optó por saludar públicamente la victoria del líder del PT a través de sus redes sociales. Este posicionamiento profundizó el fastidio tanto de Karina Milei como del propio mandatario, debilitando el rol de articulador interno que Caputo venía manteniendo con la ex ministra frente a otras terminales del espacio gobernante.
El vínculo entre el establishment y el oficialismo también refleja interrogantes sobre el rumbo económico y político. En una reunión mantenida en el Palacio de Hacienda junto al ministro de Economía, Luis Caputo, se evaluaron los próximos pasos de la gestión frente a un escenario que el círculo rojo observa con extrema cautela. Mientras referentes económicos cercanos a la senadora analizan con pesimismo el programa oficial, crecen las especulaciones sobre los límites de la tensión interna y las ambiciones de cara al futuro electoral.