Claves sanitarias para el trigo: el mapa de enfermedades y los desafíos que trae El Niño

Claves sanitarias para el trigo: el mapa de enfermedades y los desafíos que trae El Niño
El especialista Pablo Campos, fitopatólogo del INTA Bordenave, analiza el panorama sanitario del cereal en la Región Pampeana. Las diferencias entre roya y bacteriosis tras las heladas, el alerta por Fusarium en floración y el salto genético de los nuevos cultivares.
El cultivo de trigo ingresa en su etapa más crítica en la Región Pampeana. Con el mes de octubre a la vuelta de la esquina, se definen los rendimientos potenciales y, al mismo tiempo, las condiciones ambientales determinan el avance de diversas patologías foliares y de espiga.
En diálogo con el programa INTA en la radio (Radio del Centro), el especialista e investigador Pablo Campos, fitopatólogo de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Bordenave, repasó el estado sanitario actual de los lotes trigueros, las alertas frente al avance del fenómeno climático El Niño y la importancia del diagnóstico correcto para evitar aplicaciones innecesarias de fungicidas.
Un arranque demorado para la roya amarilla
A diferencia de campañas con epidemias severas como las registradas en 2017 o 2018, la presente campaña triguera muestra una dinámica más favorable para el manejo de la roya amarilla o estriada (Puccinia striiformis).
"Por suerte este año se ha prorrogado, ha arrancado más tarde. Eso ayuda mucho al manejo, porque es una enfermedad que cumple muchos ciclos dentro del cultivo; cuanto más temprano comienza, más problemático es el control", explicó el Ing. Campos.
Si bien la roya amarilla y la mancha amarilla son las principales enfermedades observadas hasta el momento en la franja central del país, la aparición tardía de la roya ha permitido a los productores monitorear los lotes con mayor margen de maniobra. No obstante, el especialista advirtió sobre la situación en el norte argentino (Chaco y Norte de Santa Fe), donde hay fuerte presencia de roya del tallo. "Los vientos predominantes suelen traer las esporas hacia la zona pampeana centro, por lo que hay que abrir el ojo en lotes sembrados con materiales susceptibles", indicó.
Cuidado con las confusiones: heladas y bacteriosis
Uno de los puntos más destacados por el fitopatólogo de INTA Bordenave fue la aparición de síntomas atípicos en las hojas inferiores, derivados de las intensas heladas que afectaron a gran parte de la provincia de Buenos Aires durante septiembre.
Las bajas temperaturas generan microheridas fisiológicas en los tejidos vegetales. Estas aberturas se convierten en la puerta de entrada para bacterias que habitan naturalmente sobre la superficie foliar (filoplano).
"Vemos en algunos casos clorosis medias raras en hojas inferiores. A veces dan confusión pensando que puede llegar a ser mancha amarilla, pero normalmente es atribuible a daño bacteriano ingresado por las heridas de la helada", aclaró Campos.
El diagnóstico correcto es fundamental, ya que para las infecciones bacterianas no existen tratamientos fungicidas eficaces. Una confusión en el monitoreo puede derivar en una aplicación química costosa e inútil que no aportará ningún control sobre el problema.
¿Cuándo peligra el rendimiento del cultivo?
Ante la inquietud sobre el impacto directo de estas afecciones en los kilos cosechados, el especialista del INTA remarcó la importancia de diferenciar la etapa del cultivo en la que se produce el daño.
Respecto a las bacteriosis y el quemado foliar provocado por las heladas tempranas de septiembre, Campos llevó tranquilidad al sector: "Al haber ocurrido en estados vegetativos y no en etapas reproductivas, el cultivo aún tiene la capacidad de 'acomodarse'. Lo que se pierde en esta fase es algo de materia seca y área foliar, pero en general el daño no es tan grave ni afecta de manera directa el rendimiento final".
Por el contrario, el escenario cambia drásticamente cuando las afecciones golpean durante la etapa reproductiva. "Cuando el daño ocurre en el estado reproductivo sí se vuelve complejo, porque afecta de forma directa el llenado del grano y eso trae consigo pérdidas de rendimiento importantes", advirtió el fitopatólogo. Por esta razón, el monitoreo debe intensificarse a medida que la espiga emerge y se acerca la floración.
La sombra de El Niño y el riesgo de Fusarium
Con el incremento paulatino de las temperaturas y la llegada de precipitaciones vinculadas al fenómeno El Niño, el foco de atención se traslada al período crítico de floración.
Mientras que las royas requieren fundamentalmente humedad relativa y rocío prolongado durante la mañana para prosperar, las lluvias continuas pueden favorecer al Fusarium de la espiga (Fusarium graminearum).
"Fusarium se circunscribe al momento de floración, cuando las anteras están expuestas. Para que ocurra la infección se requiere un período largo de mojado de espiga continuo (unas 24 horas) combinado con temperaturas elevadas, por encima de los 25 a 27 °C, esos días 'pegajosos'", detalló el investigador.
Campos recordó que el control químico de Fusarium es sumamente complejo y de baja eficiencia: "A diferencia de las royas, donde uno aplica al follaje y hay cierto efecto sistémico, en Fusarium hay que impactar directamente sobre la antera. Y si las condiciones ambientales son de lluvias frecuentes o terreno anegado, la entrada al lote para aplicar en el momento justo se vuelve muy difícil".
Avances genéticos: la mejor herramienta defensiva
Frente a este escenario, la genética sigue siendo la principal línea de defensa. Campos destacó el trabajo de mejoramiento que vienen realizando tanto los criaderos privados como los programas públicos de investigación.
"Desde 2017 a la fecha, la cantidad de cultivares con buen comportamiento o resistencia a roya amarilla ha mejorado muchísimo, y la proporción de materiales susceptibles ha disminuido", afirmó. Este avance permite a los productores seleccionar variedades con mejor perfil sanitario antes de la siembra, reduciendo la necesidad de múltiples intervenciones químicas a lo largo del ciclo.
Finalmente, el especialista recomendó consultar las tablas periódicas de comportamiento sanitario de cultivares que elabora la Red Nacional de Evaluación de Trigo (RET-INTA), disponibles en las plataformas oficiales del instituto, para planificar las decisiones de manejo y monitoreo en cada subregión triguera.
📺 Todas las notas completas en nuestro canal de YouTube 👉 youtube.com/radiodelcentro