Chivilcoy festejó el triunfo ante los ingleses y un nuevo pase a la final del Mundo

Chivilcoy festejó el triunfo ante los ingleses y un nuevo pase a la final del Mundo
La selección argentina tuvo otra actuación épica en los Estados Unidos para vencer 2-1 a Inglaterra en el Estadio Atlanta gracias a los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, ambos con sendas asistencias de Lionel Messi, luego de empezar abajo por el tanto de Anthony Gordon. El campeón del mundo impuso su chapa y, a fuerza de voluntad, empuje y mucho coraje, revirtió la desventaja para llevarse el segundo boleto a la definición del próximo domingo desde las 16:00 ante España en el MetLife de Nueva Jersey.
A los 85 minutos, cuando Lionel Messi se movió a la banda derecha, como ante Egipto, y mostró su mejor versión. A la salida de un córner, el 10 le entregó un pase a Enzo Fernández, quien se acomodó con zurda y sacudió un derechazo cruzado para marcar el empate.
A partir de ahí, Argentina arrolló a su rival. Tras un disparo al palo de Mac Allister, Messi desbordó sobre la derecha y envió un centro al segundo palo convertido por Lautaro Martínez para sellar la remontada en los minutos finales de partido para acceder por segunda ocasión de manera consecutiva el pase a la final del Mundo donde buscará levantar la Copa por cuarta vez en su historia.
Chivilcoy estalló en cada gol de la remontada no solamente con el grito sagrado si no con bocinizados, cohetes, cornetazos y por supuesto, una vez confirmada la victoria fueron muchas las personas que se acercaron a celebrar a la Plaza 25 de Mayo desatando la algarabía por llegar a una nueva final del mundo haciendo flamear bien en altos sus banderas celestes y blancas, luciendo orgullosos la camiseta del seleccionado. Si ya los chivilcoyanos habían festejado el pase en instancias anteriores como no hacerlo ahora que se ganó la semifinal y además contra los ingleses con todo lo que ello implica para nuestra idiosincrasia.
Una publicidad sostiene que cuando juega Argentina, jugamos todos y así es...calles vacías y en silencio hasta los gritos de los goles de la selección nacional, negocios trabajando de corrido para cerrar antes del partido y la celebración posterior al triunfo que nos acerca a la cuarta estrella.