Pronostican un verano con temperaturas inferiores a lo normal y más lluvias en la zona núcleo

El Servicio Meteorológico Nacional anticipa una temporada estival con características particulares para el sector productivo argentino. Durante los meses de noviembre, diciembre y enero, el centro del país experimentará una combinación de precipitaciones frecuentes y registros térmicos moderados.
Varias provincias clave registrarán temperaturas medias inferiores a los niveles habituales, según revela el análisis trimestral. Dicha tendencia climática comprende en particular al oeste de Buenos Aires, el este de La Pampa, el este de San Luis, Córdoba y el sudoeste de Santa Fe.
Estas proyecciones se desarrollan en un año atravesado por El Niño, un fenómeno que habitualmente favorece la ocurrencia de lluvias superiores al promedio en la región pampeana y el Litoral. Desde el organismo aclararon que las variables de temperatura y precipitaciones responden a dinámicas diferentes.
Para la agricultura nacional, un verano con menor frecuencia de jornadas sofocantes reduce la demanda hídrica de los cultivos de gruesa, beneficiando la evolución del maíz y la soja. No obstante, los especialistas remarcan que la mayor disponibilidad de agua exige un monitoreo constante de los perfiles de suelo.
El escenario también contempla la posibilidad de tormentas localmente intensas en diferentes zonas productivas. Si bien la recarga hídrica resulta fundamental para las pasturas y la campaña agrícola, los excesos puntuales pueden complicar las labores de los productores rurales.