Rescató a una perra hambrienta que le temía a las tormentas y le tocaba el piano para calmarla

Luego de las celebraciones de Año Nuevo en un predio rural bonaerense, apareció una canina famélica y desorientada que deambulaba en busca de refugio. El músico Damián Echave la adoptó junto a su pareja Patu y la bautizaron como Lala, transformándose en el primer compromiso compartido de la pareja y el inicio de una numerosa familia multiespecie.
A pesar de mostrarse firme en la vía pública, el primer temporal expuso una profunda fobia en la labradora, quien buscaba resguardo bajo el lecho y terminaba trepándose encima de sus tutores. Tras un largo período de frustración nocturna ante la imposibilidad de controlar el pánico del animal, el artista decidió modificar su postura y comenzó a interpretar melodías al piano durante las precipitaciones nocturnas para brindarle un entorno sonoro seguro.
Con el correr de los años, el clan continuó expandiéndose con la incorporación de Tango, Cuba y el canino enfermo Rocky, además del nacimiento del primer hijo humano llamado Oliverio. Todos ellos convivieron estrechamente y se desplazaban conjuntamente a bordo de un pequeño Fiat 147, fomentando desde la infancia el respeto hacia las demás especies y motivando la composición de un tema musical inspirado en aquel primer contacto.
Especialistas en comportamiento animal explican que esta reacción responde a un mecanismo natural de supervivencia frente a estímulos agudos como sonidos intensos, ráfagas lumínicas y la percepción del ozono ambiental. Al respecto, la médica veterinaria Lucía Borlle, con matrícula MN 2097 y directora técnica de la firma Lokal, advirtió que los fármacos para mitigar estos cuadros deben ser recetados exclusivamente por profesionales veterinarios, quedando terminantemente prohibido suministrar sustancias destinadas a personas.