Siete castillos y pueblos construidos en medio de dunas gigantes que desafían la aridez

Levantar edificaciones sobre montañas de arena que cambian de forma con el viento representa un desafío extremo. A lo largo de la historia, distintas civilizaciones lograron construir castillos, fortalezas y poblados en los desiertos más hostiles del planeta.
El recorrido internacional incluye siete enclaves singulares. El Ksar de Aït Ben Haddou en Marruecos destaca por su arquitectura tradicional de barro y su paso por producciones cinematográficas internacionales. En la India, el Fuerte de Jaisalmer se eleva desde 1156 con bloques de arenisca amarilla sin mortero en medio de las dunas del desierto del Thar.
Por su parte, Kolmanskop en Namibia muestra una cara distinta como ciudad fantasma fundada durante la fiebre de los diamantes, cuyas estructuras victorianas hoy son sepultadas por la arena. En Emiratos Árabes Unidos, Qasr Al Sarab funciona como un refugio palaciego rodeado de arenales que superan los doscientos metros de altura.
El listado continúa con el Oasis de Siwa en Egipto, un refugio bereber levantado con arcilla y sal petrificada. En Túnez, el Ksar Ouled Soltane preserva un antiguo granero fortificado con bóvedas de adobe. Finalmente, en Perú, Huacachina se despliega como un oasis natural rodeado de dunas verticales en el departamento de Ica.