Superávit comercial récord en septiembre y la cosecha de trigo cae 16%

El intercambio comercial argentino vive una etapa sumamente favorable, impulsado por un saldo positivo que ya no recae únicamente en la energía. Con un resultado en septiembre que marca un récord para ese mes desde 1992 en términos reales, el guarismo multiplica por tres el monto alcanzado un año atrás.
La mejora observada combinó un incremento en las exportaciones con una reducción en las importaciones, abarcando tanto a la energía como al resto del comercio de bienes. A esta dinámica se sumaron términos de intercambio favorables, dado que los precios de venta externa subieron por encima de las cotizaciones de compra.
No obstante, la situación en las regiones productivas presenta amenazas concretas vinculadas al clima y al desarrollo de los cultivos. La Bolsa de Comercio de Rosario señaló que octubre transcurrió con marcas térmicas bajas, nubosidad y escasez de precipitaciones, factores que frenan el avance del maíz temprano y demoran las labores de siembra de soja.
Los cultivos de invierno resultan los más vulnerables en esta etapa del ciclo agrícola. El cereal fina atraviesa momentos críticos de floración y llenado de granos bajo el efecto de heladas tardías, menor radiación solar y ataques de enfermedades, lo que anticipa una merma productiva significativa.
En este contexto, la cosecha de trigo estimada se ubica cerca de 16% menor que la del ciclo previo, configurando un escenario donde la fortaleza macroeconómica convive con riesgos latentes para la campaña en marcha.