Tambos en crisis: la facturación cayó un 11% y piden revisar costos y gestión

Los responsables de los tambos en Argentina enfrentan un escenario complejo marcado por la caída en la facturación y la necesidad de replantear el funcionamiento interno de las empresas. Lejos de depender únicamente de una mejora en los valores de mercado, los asesores del sector recomiendan enfocar los esfuerzos en aquellas variables que sí se pueden controlar puertas adentro.
El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) dio a conocer que, entre enero y junio de 2026, los ingresos de un establecimiento lechero tipo —calculados en valores constantes— sufrieron un retroceso del 11% frente al mismo lapso del año precedente. Dicha merma se debió principalmente a la baja real en los valores que las usinas lácteas pagan a los productores por litro.
El impacto de este ajuste no afecta a todos por igual en la región. Mientras que los establecimientos con alta eficiencia, escala y un control riguroso de la energía y las reparaciones logran sostenerse, aquellos con productividad media o con compromisos financieros pesados sufren para cerrar los números del mes.
Desde el ámbito técnico explican que los contextos desfavorables actúan como una bajante en un río: dejan al descubierto las piedras que antes quedaban ocultas bajo el agua. Los desperdicios, las estructuras sobredimensionadas y los costos mal medidos que se disimulaban en épocas de vacas gordas hoy se transforman en los principales obstáculos para la rentabilidad.
Por este motivo, la recomendación principal para los productores apunta a conocer con exactitud el costo de producción por litro, medir el destino de los ingresos en alimentación y mano de obra, y planificar el orden financiero sin aguardar únicamente una suba en el precio de la leche.