Tormentas severas heladas y fusarium desafían la campaña de trigo y soja

El escenario productivo argentino transita semanas de máxima tensión climática y sanitaria. Según los reportes difundidos el 8 de noviembre 2026, la intensificación de El Niño trajo lluvias violentas, ráfagas intensas y granizo que golpearon con dureza a los cultivos de la región núcleo.
El trigo, que venía perfilando excelentes rindes estimados entre 40 y 50 qq/ha y marcas máximas de 60 qq/ha, comenzó a reflejar daños severos por heladas tardías. A esto se le suma la detección de fusarium en varias zonas productivas, enfermedad que amenaza con seguir avanzando ante la persistencia de la humedad.
En paralelo, la implantación de la oleaginosa logró cubrir el 30% de la superficie proyectada tras incorporar 500.000 hectáreas en la última semana, ubicándose 4 puntos por encima del promedio histórico para esta época del año.
Las labores muestran un ritmo muy dispar entre distritos. El norte bonaerense encabeza las tareas con el 50% implantado, seguido de cerca por otras zonas clave de la región pampeana.
Los temporales dejaron acumulados dispares que van desde registros modestos de 20 mm hasta marcas críticas de 103 mm, generando anegamientos y obligando a evaluar la resiembra en lotes afectados por el viento y el granizo.