Trigo y soja en la región núcleo: alivio por lluvias, granizo y demoras en la siembra

El escenario productivo en los campos de la región núcleo muestra una marcada disparidad tras el paso de las últimas tormentas. Mientras algunas zonas celebran la llegada de precipitaciones vitales para los cultivos invernales, otras contabilizan daños severos por la caída de granizo y esperan que el piso se oree para retomar las labores de implantación.
En la zona de Teodelina, los registros acumulados entre el domingo y el martes oscilaron entre los 50 y los 70 milímetros. Según detalló el asesor Adrián Rovea, esta recarga hídrica trajo un respiro muy necesario para los lotes de trigo que transitaban etapas definitorias con escasez de agua. Pese al alivio, los perfiles siguen necesitando aportes adicionales para afrontar con margen el período crítico del maíz temprano previsto para diciembre.
El panorama en el sur cordobés contrasta fuertemente con el del norte bonaerense y sur santafesino. En Monte Buey, un temporal de granizo descargó con fuerza sobre los campos y provocó daños catastróficos en lotes trigueros, donde las pérdidas de rendimiento trepan en algunos sectores hasta el 80% o 90%. El ingeniero agrónomo Juan Martín Demarchi señaló que la piedra también golpeó al maíz, aunque por encontrarse en estadios iniciales se aguardará una evaluación detallada para estimar su recuperación.
Por su parte, en el área de Rosario la campaña de soja de primera aguarda ganar velocidad. Si bien las primeras hectáreas implantadas hacia finales de octubre muestran una emergencia correcta, las recientes lluvias y las temperaturas frescas mantuvieron en pausa el avance general de las sembradoras en distintos lotes.
Los informes de los grupos Crea reflejan una foto general de campaña que oscila entre lo bueno y lo muy bueno, condicionada estrictamente por la heterogeneidad de los fenómenos climáticos recientes y la necesidad de nuevas lluvias que aseguren el potencial productivo.