Un frigorífico de Santa Fe no renovó 80 contratos y frenó inversiones por el ingreso de cerdo brasileño

La industria porcina nacional enfrenta un escenario de alta tensión y margenes ajustados que derivó en recortes operativos en la provincia de Santa Fe. La planta de Tutto Porky’s, situada en Reconquista, decidió dar de baja la incorporación de 80 trabajadores y suprimir el turno vespertino de despostado que había puesto en marcha este año para ampliar su capacidad.
El gerente general de la firma, Guillermo González Davis, reconoció que la compañía frenó por completo su plan de crecimiento a futuro. La plantilla de operarios, que rondaba entre los 370 y 380 empleados antes de las desvinculaciones, retoma ahora el esquema productivo previo a las contrataciones escalonadas realizadas entre abril y julio.
Según detalló el ejecutivo, el problema principal no radica en una caída de la demanda interna, sino en la imposibilidad de cubrir los costos industriales frente a los valores de mercado. En este sentido, señaló que la competencia con el producto importado obliga a comercializar a precios más bajos que complican la sustentabilidad del negocio local.
Como reflejo de la magnitud del competidor regional, la empresa indicó que Brasil despachó 7.000 toneladas de carne porcina hacia la Argentina en el transcurso de un mes. A esta presión en el mercado doméstico se sumó un contexto internacional adverso, caracterizado por una sobreoferta global y cotizaciones deprimidas que frenaron las proyecciones de exportación.