“Una vez que nos bajamos del escenario recibimos varias propuestas para concurrir a concursar a otras ciudades y es la intención de seguir conociendo festivales”
- dlcchivilcoy
- 6 oct 2025
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La Fiesta del Asado de Moquehuá proclamó recientemente a sus nuevos campeones y mejores asadores 2025, una dupla chivilcoyana integrada por Pablo Pistarino y Gerónimo Marchand. En cuanto a los roles, Pistarino se ocupó de asar y tuvo en Marchand a su fogonero. El periplo triunfante de Pistarino – Marchand comenzó en Chacabuco donde se proclamaron como los mejores asados de un lechón, en Moquehuá se quedaron con la victoria asando un costillar y les quedó pendiente el cordero debido a que estuvieron entrenando pero se les suspendió el concurso.
Las próximas participaciones de la dupla serán en Carmen de Areco este mes y en noviembre, viajarán hasta la ciudad bonaerense de Colón para presentarse en dos fiestas del asado.
En Radio del Centro, entrevistamos a Pablo Pistarino para consultar por su otra pasión (también juega al fútbol en Once Tigres) como encargado de la cruz o de la parrilla, un puesto que no es para cualquiera porque son varios los requisitos a cumplir para conformar a los comensales o a los jurados.
-¿Asar es tu otra pasión además del fútbol?
-Superó al fútbol. Me gusta mucho azar y desde joven me puse al mando de la parrilla teniendo en cuenta que siempre mi grupo de amigos fue numeroso, así que a temprana edad tuve que hacer grandes asados tanto lechones como costillares, últimamente me animé también a media vaquillona que salió bien manteniéndome activo en tal sentido. Merced a los grupos de gente que me rodean haciéndome prender el fuego para tirar un pedazo de carne grande a la parrilla hace que actualmente me encuentre participando en concursos de asadores.
-¿La cruz también de entrecasa o la empezaste a usar con vistas a los concursos?
-No me acuerdo la cantidad de años que comencé a asar con la cruz pero hace bastante tiempo ya y son desafíos. Comencé con la parrilla, luego implementé la cruz para cambiar un poco así mantenerse activo con ésta pasión. En el campo de mi papá me hice un rincocito para poder asar con la cruz que no es muy habitual porque se requiere de un espacio más importante.
-¿Cuando comenzás a concursar?
-El año anterior cuando fui con un amigo a participar en Moquehuá, quedamos con la espina clavada porque terminamos cuartos. La falta de experiencia y nervios de estar en un concurso provocó que no saláramos el asado como corresponde, hicimos una salmuera que se nos evaporó así que le echamos agua pero no resultó y nos bajaron cuatro puntos por no salarlo correctamente. Cuando pedimos la devolución nos otorgaron 89 puntos contra 93 del primero, fueron esos 4 puntos que no nos permitieron ganar y terminamos con una bronca bárbara porque fue culpa nuestra.
Este año tuve la suerte de tomarme la revancha junto a Gerónimo (Marchand) que a través de Internet se enteró del concurso en Cucha Cucha (Chacabuco), le encaramos y terminamos ganando. Ya entusiasmados por la victoria, nos inscribimos en la fiesta del asado de Moquehuá.
-¿Las repercusiones del triunfo en la Fiesta del Asado de Moquehuá?
-Inesperado triunfo aunque fuimos a participar con toda la fe lógicamente y tuvimos la suerte de adjudicarnos el primer puesto. Una vez que nos bajamos del escenario recibimos varias propuestas para concurrir a concursar a otras ciudades y es la intención de seguir conociendo festivales vamos a estar participando el 19 de octubre a Carmen de Areco y en noviembre, viajaremos a otro concurso que se llevará a cabo en Colón, provincia de Buenos Aires. Conocer otros concursos nos servirá mucho para vivir nuevas experiencias.
-¿Cambia mucho hacer un costillar que un lechón?
-Sí es muy distinto debido a que el lechón requiere de mayor tiempo, hay que tener mucho cuidado de no quemar las costillas, centrar el fuego más en la parte de arriba y en la parte de abajo es más delicado igualmente que el cordero porque nos habíamos anotado en Capital a un concurso alusivo pero se terminó suspendiendo por más malas condiciones climáticas. Con la intención de practicar en la juntada con amigos terminé haciendo 4 o 5 corderos aunque después no se hizo el concurso pero servirá para cuando se presente la oportunidad. La técnica para asar es similar luego cambia mucho en relación a condiciones principalmente.
-¿Cómo es asar con un tiempo determinado?
-Cada concurso establece un tiempo estipulado donde hay que adaptarse al reglamento. No es sencillo porque el domingo de las cuatro horas para concursar en dos no hubo viento y complicó un poco más porque el calor fue rotando, no se concentraba en el costillar teniendo que empezar a jugar con la cruz para buscarle la vuelta en relación a que se vayan haciendo teniendo en cuenta que eran bastante gruesos, es difícil cuando requiere un tiempo determinado de cocción.
A nosotros nos tocó encender el fuego a las 9.25 y 13.35 teníamos que entregar, un tiempo donde no te sobra nada debido a que puede salir crudo o se llega con lo justo debido a que son cuatro horas engañosas porque después de encender el fuego el buen calor comienza después de los 25 o 30 minutos cuando comienza agarrar bien la llama, quedando 3 horas y minutos porque también hay que sacarlo antes para ponerlo en la tabla, decorarlo, presentarlo. Teniendo en cuenta el kilaje de costillares que otorga el jurado, el tiempo de asar es muy justo sin sobrarle nada aunque es lo lindo que tiene el concurso porque con una hora más saldrían todos buenos, pero con el tiempo justo se apunta al desempeño del asador y cómo se resuelve contrarreloj.
-¿Ganar un concurso es hacer un buen asado o abarca mucho más?
-Fue muy competitivo, se inscribieron alrededor de 30 duplas y por eso, tenía confianza pero consciente que iba a ser complicado poder ganar o terminar en el podio porque salí a recorrer los stands en un momento donde uno era más lindo que el otro. Todos los concursos año tras año van mejorando y se van poniendo cada vez competitivos porque los participantes también se van superando. Hay que estar pendientes de todos los detalles porque si faltó salarlo compensar con el stand teniendo en cuenta que un costillar bien hecho equivale al 40% del puntaje y el resto lo componen la manera de encender el fuego, la decoración del stand, la higiene, el movimiento dentro de la parcela que también hacen al puntaje definitivo. No es solamente el punto de cocción del costillar si no una tarea integral que empieza desde los días previos a la fiesta y es lo que te permite poder ganar o no.
Asimismo, preparamos una tabla que fue diseñada, modificada, con banderitas, herraduras, calada, un trabajo que llenó mucho más al momento de la evaluación final.
-¿Llegaron al punto de cocción del costillar?
-Sí, desde el principio nos dijeron que al corte querían que largue un jugo trasparente, el nuestro tenía buen color porque no lo habíamos quemado, estaba muy sabroso y bien salado, cuando cortaron la parte gruesa se veía un poquito la carne rosa pero largaba un jugo transparente así que fue aceptado dentro de las condiciones que nos pedían. En los asados suelo sacar medio jugosa la parte más grande porque hay personas que le agrada de esa manera y a quienes no, tienen el resto para degustar. Estuve muy metido para que no le sobre ni le falte calor y recién pude disfrutar de la fiesta luego de presentarlo, ahí me liberé un poco saliendo a recorrer aunque siempre pendiente del resultado como asimismo la devolución de los jurados debido a que no fui solamente a pasear, a conocer si no a competir para ganar y después de la entrega de premios, ya me tranquilicé y lo más lindo fue el poder compartir con familiares como asimismo con amigos de ambos integrantes de la dupla y fue a quienes agradecí al momento de la premiación.






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