Voraz incendio destruye una pinturería y una forrajería en un operativo récord

Durante esta jornada de viernes, las llamas se propagaron con furia y activaron el alerta máxima en el ejido urbano, luego de iniciarse en el tradicional comercio de pinturas el Colichino y alcanzar con velocidad a una distribuidora de alimentos para animales situada al lado. Los dos establecimientos registraron destrucción absoluta como consecuencia del avance destructor del fuego y la abundancia de elementos inflamables.
El operativo estuvo encabezado por el jefe del cuartel central, Mario Quaglia, mientras que el área de Protección Civil, con Agustina Loré, coordinó las acciones de apoyo. La acumulación de solventes y productos inflamables complicó las maniobras de extinción iniciales, generando densas columnas de humo visible en toda la zona.
Gracias al intenso trabajo de los brigadistas, se evitó que el fuego alcanzara un supermercado y un comercio de electrodomésticos contiguos, aunque estos sufrieron daños menores en la pared medianera compartida. La magnitud del evento requirió la activación de un dispositivo de asistencia con dotaciones de Luján, Suipacha y San Andrés de Giles.
En paralelo, el Servicio Penitenciario aportó soporte logístico recargando los tubos de aire para los equipos autónomos de respiración. También colaboraron ambulancias del SAME, la Policía Comunal, tránsito y personal municipal encargado del suministro de agua con camiones cisterna.
Las labores de enfriamiento y el corte total de tránsito se prolongaron hasta pasadas las 01:30 de la madrugada, hora en que los bomberos lograron extinguir el foco ígneo. Posteriormente, cuadrillas de Servicios Públicos removieron los escombros para garantizar la seguridad del sector.