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¿Y si hacemos una rifa?

3ª parte



Se accedió al pedido, pero se le solicitó al señor Iraldi   que presen­tara en la Municipalidad los títulos de propiedad.

En el mes de octubre de 1869 se le permitió a Alfredo Guerin rifar “al dado” un terreno que fue dividido en dos fracciones a fin de premiar al número más alto y al más bajo.

En el mismo mes se autorizó al señor Bartolo Stecco para rifar por billetes una fracción de campo y en marzo de I87O este señor solicitaba que

“se le permitiera verificar la rifa del lote de su propiedad en un globo como es de costumbre y en vez de bolillas de madera con bolillas de vidrio, pegando a cada una de éstas el número correspondiente; fundándose al hacer esta petición en que este paso le ahorraría gastos mayores, los cuales quería evitar por razón de haber expendido muy pocos billetes”. [1]

 

La Municipalidad accedió a este pedido.

EI 25 de marzo de 187O se reunió nuevamente la Comisión Municipal y en esa sesión se trató una solicitud elevada por Augusto Krausse en la que solicitaba:

“permiso para rifar el piano Erard de su propiedad en la suma de 2.000 pesos que era su costo; adjuntando al mismo tiempo 270   tarjetas numeradas desde el Nº 1 para ser   autorizada su venta de cien pesos tarjeta por el timbre municipal”. [2]

La Comisión Municipal que trató esta solicitud estuvo presidida por Federico Soares y la integraban Juan M. Díaz, Eduardo Benítez y Carlos Ceballos quienes acordaron responder afirmativamente a esta solicitud previo pago del derecho correspondiente.

En el mes de junio de 1914 los seño Luis Marrone (h) y Pascual Aulicio, (que después se hiciera famoso por ser discípulo de la madre María) publicaron en el diario “La Razón” el siguiente aviso:

“Rifa postergada. La de un petiso y un acordeón, propiedad de los     que suscriben que debía sortearse   por el extracto de la Lotería Nacional en la jugada última de junio, ha quedado transferida para la última de julio próximo”. [3]

Eran habituales estas postergaciones cuando no se habían podido vender la totalidad o un número compensatorio de billetes.

Entre las últimas rifas   particulares que merecen mencionarse figura la de una casa ubicada frente a la plaza 25 de Mayo y otra cuya solicitud trató el Concejo Deliberante el 26 de octubre de 1915 elevada por Ricardo Palacio, quién deseaba   rifar una propiedad situada en la calle gobernador Arias (actual Hipólito Yrigoyen) [4] esquina 9 de Julio. Para autorizarlo se acordó que el señor Palacios debía depositar el total de los números en la Municipalidad, facultándolo para retirarlas parcialmente, previo pago de los derechos correspondientes y estando obligado a dar a la comuna una garantía personal. El Concejal Seara hizo agregar en el acta que el departamento Ejecutivo fijara la tasación de la propiedad.

Bajo estas condiciones quedó autorizada la venta de la rifa. A la que como sabemos después siguieron muchas más y como dijimos al principio la tradición continúa.

 

 

Rubén Osvaldo Cané Nóbile

 

Citas

 

1) - Granje, José María, La Tradición…, ob. cit., pág. 7.

2) - Ídem, pág. 7.

3) - Ídem, pág. 7.

4) - A la actual calle Hipólito Yrigoyen se le impuso en primer término el nombre de La Plata, luego el de Gobernador Arias y después del fallecimiento del ex presidente Hipólito Yrigoyen lleva este nombre, que conserva hasta la actualidad. N. A.

 

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