YPF frena importaciones de nafta y gasoil gracias al uso de biocombustibles

El uso estratégico de los biocombustibles permitió a YPF mejorar de manera notable sus cuentas durante los primeros nueve meses de 2026 y evitar la pérdida de divisas por la importación de nafta y gasoil, una necesidad que afectaba a la compañía hasta el año pasado. Entre enero y septiembre de este año, las compras de biodiésel y bioetanol por parte de la petrolera estatal representaron una suma de 891 millones de dólares, lo que implicó un crecimiento del 31,4% en comparación con el mismo período de 2025.
El balance de la empresa destaca que YPF operó sin necesidad de importar nafta ni gasoil tanto en el segundo como en el tercer trimestre de 2026. Esta dinámica estuvo apalancada por los mayores cortes permitidos a través de la resolución 79/2026, que habilitó una mezcla voluntaria de hasta un 15% de bioetanol en naftas y de hasta un 20% de biodiésel. Mientras los precios internacionales de los combustibles treparon por los conflictos en Europa del Este y Medio Oriente, los valores locales de los biocombustibles mostraron subas interanuales del 30,3% para el bioetanol y del 49,7% para el biodiésel, quedando por debajo de la inflación minorista oficial del 33,4% medida por el IPC-Indec.
Gracias a esta sustitución en el mercado interno, YPF logró redirigir saldos hacia el comercio exterior. Las exportaciones de nafta y gasoil sumaron 2113 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2026, marcando un salto del 53,7% frente a los registros de enero-septiembre de 2025.
Todo este escenario productivo y comercial impactó de lleno en los estados contables de la compañía. En los primeros nueve meses de 2026, el resultado neto de YPF se ubicó en 2810 millones de dólares, contrastando fuertemente con la pérdida de 150 millones de dólares reportada en el mismo período del año anterior.