Manuel Feijoo “Si me permiten viajar con la mitad de la capacidad máxima prefiero no hacerlo”

Hay rubros que vienen sufriendo más que el resto, entre esos se encuentran las empresas de viajes de corta y larga distancia. Una de ellas es la conocida Buses Chivilcoy, manejada por la familia Feijoo. Desde la disposición del aislamiento obligatorio allá por el 20 de marzo sus vehículos tuvieron que detenerse hasta nuevo aviso. Manuel Feijoo es uno de los responsables y nos contó todo acerca del momento que viven.
Comenzó con la realidad: “Nuestra empresa está totalmente parada en la actualidad, sabemos que hasta el momento lo más importante pasa por el día después, por ahora se va llevando como se puede y viendo siempre que medida se toma del sector público para dar una mano porque con todas las personas que hablé y hablo están en la misma situación ya que todos se abocaron a pagar los sueldos de la gente del mes pasado y ya para el mes que viene tienen que ver cómo hacer, imagino que tramitando créditos o si se recibe alguna ayuda. Estamos solo con eso, pensando en pagar sueldos y ver como se sigue", sentenció Feijoo.
Cada empresa tiene un caudal importante de personas a cargo que venían cumpliendo su labor habitual: “Es muy complicado, nosotros tenemos 15 familias que viven de esto así que es una enorme responsabilidad y a la vez linda porque uno de los mayores orgullos para cualquier persona que tiene un emprendimiento es saber que da trabajo y que hay gente que puede vivir de eso, pero hoy se hace cuesta arriba ya que es todo salida y cero entrada. En nuestro caso no solo tenemos los sueldos sino también los seguros de los vehículos y todos los servicios. El gasto fijo lo tenemos entero, el habitual prácticamente y el ingreso es nulo".
Sobre la decisión al momento de ejecutar las formas de trabajar dijo: "Desde que comenzó la cuarentena se tomó la decisión de meter las camionetas dentro del galpón y las empleadas haciendo un mínimo horario desde sus casas, recibiendo consultas y algunos llamados que fueron llegando. Hasta el momento mantuvimos los empleados y pudimos pagar sueldos porque veníamos con el movimiento del 20 de marzo que fue hasta donde se trabajó y ahí se pudo afrontar lo que había". Además ya piensa en lo que se vendrá: "Lo que viene por delante es incierto y creo que alguna medida se tiene que tomar. En este caso si no toman medidas van a desaparecer muchas empresas y eso no puede pasar, algo se tiene que hacer. Se habla que van a colaborar con partes de los sueldos de las empresas pero todo incierto, esa sería una decisión muy necesaria".
Una de las posibilidades que pueden manejarse es la opción de reducir la cantidad de pasajeros: "Si nos dicen que podemos viajar con 10 personas de 20 que en realidad ingresan mejor decidimos no ir, porque los números vienen desde hace 2 años de crisis y a cualquier empresa le sucede, creo que los números eran ya muy finitos entonces imaginemos que si con la máxima capacidad posible era contar chirolas hace un tiempo, mirá si tenemos que viajar con la mitad. El único costo que hemos ahorrado hasta el momento es el del gasoil".
Por último señaló: “La realidad es que la perspectiva indica que seamos una de las últimas actividades en reactivarse y es entendible me parece. Nosotros debemos responder a los empleados. Quiero que se termine pronto, obvio, pero es lo que hay que hacer para cuidar la salud de todos, lo otro de alguna manera lo resolveremos entre todos. Siempre todo tiene una parte positiva, esto va a servir, creo, para que cambien muchas cosas".
