Abuso sexual reiterado y agravado “Era un hombre peligroso, manipulador y violento”, así definió Ma

En estos últimos días la aparición de Florencia Manzi ha sido tema central en la sociedad y la opinión pública. Primero, la denuncia efectuada por ella sobre Eduardo "Negro" Rotela que fue detenido en la Ciudad De Buenos Aires días atrás imputado de abuso sexual reiterado, con acceso carnal gravemente ultrajante y agravado en perjuicio de una menor de 18 años. Luego la posibilidad que la vida le permitió a Florencia de poder descargar todo lo que tenía en lo mas profundo de su corazón, gracias a todo un recorrido realizado con apoyo familiar y psicológico. La vida tiene una vuelta dicen, y ella que sufrió en carne propia el abuso por un mayor, cuando a penas tenía 9 años, lo cuenta y lo asegura: "Hoy en día me siento muy bien, estoy fortalecida, he recibido muchos mensajes de apoyo que hacen que también tenga las fuerzas para seguir adelante. Me costó mucho tiempo tomar la decisión de hacer público lo que me había pasado, primero fue hablar, luego denunciar y después hacerlo para el resto. Hoy me encuentro en una condición en la que puedo hablar mas o menos entera".

Mirando todo lo que ocurre alrededor de esta sociedad se dio cuenta que hacía falta realizar la denuncia y blanquear lo que le había sucedido hace años atrás: "Yo me animé a empezar a hablar cuando me di cuenta que es algo que nos pasa a muchas, cuando alguien toma la valentía y encuentra una mano que la ayuda, eso fue clave, escuchar otros testimonios y no me quiero ocultar ni tengo problemas en dar mi nombre", dijo Manzi. Y agregó: "Todos los medios me trataron con mucho respeto, siempre me preguntaron si podían publicar mis palabras y yo les dije que mencionen mi nombre porque hoy estoy fuerte y no tengo nada que esconder, lo que dije es lo que me pasó, es la verdad y por eso hice una denuncia. Estoy muy acompañada por mi familia, mi marido, mis amigas y hoy puedo hacerlo, entonces elegí no ocultarme. Mi cara se muestra porque estoy diciendo absolutamente la verdad", sentenció.

Pasaron muchos años de dolor, mucho tiempo soportando una obligación que sobrepasa cualquier límite y así pasó: "Fue de los 9 años a los 24 lo que me sucedió. La historia se terminó por una ruptura en la relación entre mi mamá y él y por tener una pareja que veía situaciones de violencia en esa casa y decidímos no seguir yendo al domicilio. Muchos años después pude decirlo y contarlo, en su momento yo iba a llevarme ese secreto a la tumba por miedo, ya que una vez que termina de pasar ya está, y fueron varios momentos personales que yo elejí no seguir pasando. Luego pude, tras algunos años, hablarlo con mi psicóloga y a través de un camino recorrido con ella logré hablar con mi pareja. Fui decidida a hacer terapia y desde el día 1 le conté todo y me llevó más de 1 año poder contárselo a mi compañero. En medio de las sesiones se cruzaron muchas otras situaciones pero todo desencadenado por este tema".

Al momento de describirlo según sus actitudes aseguró: "Él era un hombre muy peligroso, manipulador y muy violento. En mi casa se vivían situaciones de violencia de todo tipo, con mucho desprecio hacia nosotras. Tuvimos situaciones fuertes, pero se había naturalizado todo, pongo como ejemplo que en los momentos que él dormía hasta el mediodía debíamos hacer silencio, no podía volar una mosca y teníamos que hablar muy bajito. Se despertaba si algo pasaba y gritaba y se generaba mucha violencia y nos daba miedo a nosotras", contó con un tono angustiado. Y al ser consultada sobra cuando fue la última vez que pudo verlo dijo: "No recuerdo cuando fue la última vez que lo vi, debe haber sido una de las últimas veces que viajé a Chivilcoy. Lo borré por completo de mi vida y es un paso importante".

Ella asegura que un día se animó a hablar con su madre y no encontró el apoyo suficiente: "En su momento, cuando tenía 9 años hablé con mi mamá, era muy chiquita. No tuve el apoyo, no volví a hablar y me culpé durante muchos años por no hacerlo, pero también ahora entiendo y abrazo a esa niña que fui que no fue sostenida. Era difícil volver a hablar y tomar la valentía para hacerlo y además para que me dieran la espalda. Mi mamá me creyó en un principio, algo la movilizó pero luego quedó en la nada y el sujeto siguió viviendo en la casa. Hoy no tengo relación con mi madre hace un tiempo".

"La verdad es que entiendo que estos son procesos muy personales y nadie puede apurar a otro. Uno ve la situación desde afuera y no entiende como pasaron tantos años para hablar y a mi me costó mucho por ejemplo llegar a la psicóloga, tenía miedo. Sino encontrás apoyo es todo difícil". El mensaje hacia aquellas personas que sufren o pasaron algo similar: "Les digo a aquellas que pasan por estos momentos que se armen de una red de sostén, que encuentren el valor para hablar con una persona que sepan que les va a dar la mano y que va a estar. Después vas de a poco y procesando como se puede, algunas pueden hacerlo rápido, otras con el tiempo y otras nunca lo pueden hablar, es importante tener gente que te acompañe en esos momentos. El querer terminar con ese sufrimiento va a depender de uno mismo. A veces la violencia es psicológica y es mas fuerte que un golpe, hay que estar atentos de todos y estar con personas que la luchen con uno".

El momento más importante llegó y fue para que pueda sentirse mucho mejor: "Haber hablado me generó alivio, hice todo a mi tiempo, respeté mucho eso. Es duro e interno y necesitás estar sostenida. Hoy estoy feliz de haber podido hecho esto. Mi intención siempre estuvo en llegar a la justicia para que él pueda estar preso, creo que eso fue lo que me mantuvo para seguir y no caerme y siempre con un objetivo en claro". Se apoya en su familia y sabe como manejar la situación: "Hoy tengo 3 hijos, uno de 8, 4 y 1 año y medio. Me repercute hoy todo lo que me pasó, son fantasmas que me persiguen. La realidad es que lo que me pasó a mi me pasó dentro de mi casa y fuera de ella no viví una situación fea, fuera de ella fue lo mejor, mis amigos eran muchos y fue todo muy lindo a nivel social. No tengo miedo que mis chicos vayan al colegio porque no lo pasé. Me generaría mas temor que un ser extraño esté dentro de mi casa, igualmente ellos van sabiendo todo a medida que se lo vamos procesando con palabras adecuadas y no les ocultamos nada". Y cerró: "Quiero que ellos, mis hijos, sean los sostenedores de sus cuerpos, la mejor herramienta que le podemos dar a nuestros niños es que se sientan valorados y que sepan que sus cuerpos son suyos y que no son unos objetos. Tenemos que fortalecerlos para que no les pase a ellos".

Esta es la historia, una de las tantas que existen en nuestro mundo pero que hoy nos toca de cerca, que llega a nuestros corazones porque Florencia Manzi es de Chivilcoy y se animó, habló y denunció.

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