A los 89 años cumplió su gran sueño y saltó en paracaídas: “Fue un clic en mi vida”

Néstor Araujo celebró sus 89 años cumpliendo un deseo que postergó durante décadas: saltar en paracaídas. Organizado por su hijo Hernán, el arriesgado bautismo aéreo se concretó en el Aeroclub Vedia, donde el protagonista se lanzó desde unos 4.000 metros de altura junto a un instructor.
Aunque inicialmente planeaba esperar a cumplir los 90, Néstor decidió adelantar la aventura al entender que el presente es lo único seguro. Tras un aterrizaje suave, el momento más emocionante ocurrió en tierra al fundirse en un abrazo con su hijo, una imagen que sintetizó la magnitud de la experiencia.
Nacido en Arenaza, provincia de Buenos Aires, su juventud estuvo marcada por el esfuerzo y el trabajo. En 1951 su padre compró la usina eléctrica local, y ante la falta de personal, debió hacerse cargo de los complejos motores sin formación previa, aprendiendo mecánica y electricidad sobre la marcha.
Tras convivir casi seis décadas con su esposa Elena, quien falleció tras una dura enfermedad, y criar a sus hijos, hoy reside en la ciudad de Lincoln junto a Hernán. Su vínculo con la actividad física se extendió al fútbol, el automovilismo y el ciclismo.
Lejos de detenerse, la vitalidad de Néstor se mantiene intacta tras la hazaña en el cielo bonaerense. Ahora, el veterano vecino ya fija su próxima meta: aguarda la llegada de su primer bisnieto prevista para marzo y proyecta volver a saltar al cumplir los 90 años.