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“Con la ley básicamente buscamos bajar la dependencia del uso de dólares"

La cadena de valor del calzado impulsa un proyecto de ley de estímulo al desarrollo troncal del sector. La intención es tender un puente de una década, un trayecto de desarrollo acelerado que en cinco años esté en condiciones de ofrecer por primera vez saldos exportables de mano de obra argentina, es decir, volúmenes significativos con precios y calidad internacional; y en diez años una cadena de valor totalmente integrada con insumos nacionales y que esté en condiciones de competir abiertamente con las grandes potencias productoras del sector.

Entrevistado en Radio del Centro, Juan Recce, CEO de Bicontinentar, explica los propósitos y alcances que se pretenden a partir de la sanción de la ley como asimismo también se expresa acerca de su importancia.


-¿Qué se busca a partir de la sanción de la ley?

-La Ley busca generar un marco de previsibilidad a diez años, es un régimen sectorial que básicamente intenta romper con una inercia de ciclos de grandes cierres masivos de empresas y de reaperturas apuntaladas por políticas públicas para pasar a una etapa donde nos podamos desarrollar de manera autónoma conforme a reglas de juego preestablecidas. Queremos cambiar de fondo la matriz del sector y Argentina tiene absolutamente todos los bienes de la naturaleza que nos permiten producir porque tenemos el cuero, los hilados, los polímeros de la industria petroquímica para fabricar las suelas. Ahora, nos está faltando desarrollar los bienes intermedios que actualmente importamos desde el exterior y genera una altísima dependencia de las divisas, así que queremos focalizar el esfuerzo para sustituir las exportaciones.

Con la ley básicamente buscamos bajar la dependencia del uso de dólares porque tenemos todo lo necesario para producir en el país aunque ahora no se hace porque falta algo que la ley crea que es un régimen de promoción de inversiones para ayudar porque cuando se compra una maquinaria muy específica se necesita de la estabilidad para saber que lo adquirido se podrá pagar con el trabajo. En cambio, si se compra una maquina de corte automatizado que tiene 50 metros que corta con lacer piezas muy específicas pero al año siguiente se abre la importación, aún no se terminó de pagar tal adquisición.


-¿Qué clase de calzados podemos encontrar actualmente en el país?

-Al momento de ir a una zapatería se encuentran tres canastas de orígenes: la canasta con aquello que viene terminado desde el exterior, la canasta de lo ensamblado en el país y una canasta que se produce cien por ciento en el país. La intención de la ley obedece a esas canastas que siempre existirán tengan otra integración, que año a año un 2.5 por ciento de la canasta de productos que viene terminado del exterior se vaya achicando y en 10 años veríamos una postal donde la canasta del producto terminado tendría un 25 por ciento menos de volumen, la canasta ensamble todos los años en un 5 por ciento se irían reemplazando las partes y piezas que provienen del exterior por nacionales y al décimo año la gente encontraría que esa canasta de ensamble sería un 50 por ciento más pequeño, mientras que, en la canasta nacional encontraría un 80 por ciento del producto.

Estadísticamente un zapato en Argentina, con la foto actual, para que una zapatilla llegue terminada al final de la línea de producción, en cualquier fábrica, pasó por 40 manos y con esta ley, pasará por casi 140 manos y significa que tendremos la posibilidad de triplicar el empleo formal.

Constanza Alonso tomó la iniciativa de ofrecernos este espacio para trabajar en el proyecto y fue muy bueno pero se trata de una estrategia federal no únicamente de Chivilcoy debido a que la semana anterior participamos de la reunión de comisión en la Cámara de Diputados de la Nación donde acompañaron legisladores de todas las provincias, muchas de ellas zapateras que generan una alta empleabilidad.


-¿Cómo se puede, con la ley, pasar del trabajo informal al formal?

-También la ley brinda la posibilidad que en caso de obtener ganancias en lugar de pagar impuesto a las ganancias puede reinvertirse para acelerar la industrialización.

La ley prevé que quien desee invertir puede acelerar el proceso reduciendo impuestos. Otro de los puntos interesantes que plantea la ley es el blanqueo de trabajadores donde existe todo un segmento muy informal en la economía del calzado que produce principalmente falsificaciones de marcas, un tema que estudiamos bastante, que técnicamente son buenas. De agarrar una zapatilla imitación, se despieza y mete en el laboratorio, a través de máquinas que tenemos, comprobamos que están bien hechas pero los materiales son de mala calidad al tener poca resistencia, no cumplen con las normas ambientales porque fueron hechos con normas que son contaminantes sin pagar los derechos de las marcas internacionales.

Toda la mano de obra está altamente capacitada y tiene oficio, por lo tanto es una oportunidad de crecimiento para el sector poder incorporarla al mercado formal de trabajo. Cuando estudiamos el por qué esa gente no ingresa al mercado formal de trabajo, básicamente es porque sus empleadores requieren de determinados tipos de estímulos fiscales y de inversión que no tienen a la mano. La ley prevé que los grandes consumidores, como Bicontinentar, podría utilizar herramientas de financiamiento bancario para estructurar a ese proveedor que no cumple con los estándares a través de promover un plan de acción.

-¿La diferencia entre el textil y el calzado?

-El textil es una industria 2D porque es algo plano donde se corta y cose, pero en el calzado se puede tener hasta 70 materiales en una zapatillas integrados a través de un proyecto de inyección e inserciones en estructuras rígidas. Una persona que adquiere la zapatilla observa que es de tela, pero dentro está lleno de cosas que resultan imperceptibles pero están cuya conformación se hace en volumen en 3D.


-¿Qué prevé la ley en relación a los consumidores?

-En el artículo 4° se le hace un guiño muy importante a los consumidores porque en Argentina no existe la liquidación de temporada y cuando se va a buscar alguna liquidación se puede conseguir un calzado de un 5 a un 10 por ciento más barato. En el exterior existen las liquidaciones de temporada y el calzado con más de 3 años de antigüedad se considera lado ‘C’ por la obsolescencia de sus materiales porque puede ser nueva la zapatilla porque no la usó nadie pero no así sus materiales. Por eso, queremos agregar en las etiquetas junto con el país de origen y la curva de talles, el año de fabricación. No será obligatorio liquidar pero la gente sabrá que un calzado superior a tres años no vale lo mismo en relación a al calzado que tiene menos de 3 años.

En Estados Unidos, un calzado grado ‘C’ se liquida por el precio de sus materiales ni siquiera por el de fabricación teniendo dos destinos: un oulet donde cuesta 10 o 15 dólares o la destrucción calórica que lo queman para generar energía eléctrica. Básicamente queremos romper con un ciclo especulativo porque los zapatos no se pueden stockear para vender más caros y en segundo lugar, creemos que Argentina tiene que cambiar su matriz de consumo.


-¿Se puede equiparar la adquisición de calzado en la población?

-En Argentina se consumen tres pares per cápita al año y para llegar a esa cifra, significa que en nuestro país mucha gente apenas consume un par al año y eso no está bien. Tenemos que lograr generar más oferta a un mejor precio y la herramienta de liquidación pondrá un turbo porque quienes acopian los calzados para venderlos más caro durante mucho tiempo tendrán que liquidar porque la gente no querrá pagarlos por el mismo precio, reinyectará pedidos en la fábrica que nos permitirá ganar más volumen y ese aumento de volumen nos permitirá bajar los precios. Queremos llegar a un escenario de 5 pares per cápita, triplicar la matriz de empleo y en lugar que haya 40 personas por par, haya 140 aproximadamente. Asimismo, pretendemos sustituir importaciones y pueda crecer el consumo de pares como también generar saldos exportables por primera vez.

Argentina exporta muy poco calzado, exporta jugadores de fútbol a todo el mundo pero no vende botines si no que provienen de lugares donde no ganan la Copa del Mundo y eso, no está bien.



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