Cría bovina: restringir la alimentación de vacas preñadas resta 10 kilos al ternero

La alimentación de una vaca durante la gestación condiciona de manera directa el desarrollo de su cría antes del nacimiento y determina su futuro productivo dentro del establecimiento. Así lo advirtieron los especialistas del INTA Cuenca del Salado tras estudiar los efectos de la programación fetal sobre la hacienda.
Los ensayos técnicos concretados en la Chacra Experimental Manantiales, ubicada en Chascomús, evidenciaron que las vacas mantenidas con el 50% de sus requerimientos nutricionales parieron animales que registraron 2 kilos menos al nacimiento. La desventaja productiva se amplió durante la etapa de lactancia, llegando a una merma de 10 kilos menos al destete en comparación con las crías de madres bien alimentadas.
El problema adquiere relevancia en los planteos de cría del país porque el invierno coincide con la segunda mitad de la gestación, momento en que baja la calidad de las pasturas. Mientras algunos productores achican gastos con bajas dietas, otros sufren la falta directa de forraje en sus campos.
Frente a este panorama, el investigador Sebastián Maresca destacó que cuidar la nutrición gestacional previene daños a largo plazo en la sanidad y en la calidad de la carne. A su vez, sumar aportes proteicos en el tercio final de la preñez ayuda a compensar el crecimiento posterior de los animales.
Por último, el profesional Sebastián López Valiente señaló que asegurar un buen nivel nutricional permite obtener hembras más pesadas al servicio y elevar los índices generales de preñez en el rodeo. Una correcta estrategia de alimentación resulta clave para evitar pérdidas económicas en la ganadería.