Cultivos de cobertura en soja: ensayos del INTA muestran menor uso de herbicidas y altos rindes

Una investigación desarrollada por la EEA INTA Marcos Juárez evaluó el comportamiento de los cultivos de cobertura para el control estratégico de yuyo colorado y rama negra en lotes destinados a la producción de soja. Los trabajos demostraron que una elevada acumulación de biomasa en superficie recorta la presión de las malezas, un efecto que se potencia de manera notable al sumarle el uso de herbicidas preemergentes.
Tomás Baigorria, profesional del equipo técnico, explicó que esta línea de trabajo da continuidad a 15 años de investigaciones orientadas a optimizar el manejo de malezas resistentes en cultivos estivales. El estudio analizó la interacción entre diversas especies vegetales utilizadas como coberturas, las técnicas de rolado y la aplicación de productos químicos para determinar qué combinaciones sostienen de mejor manera el rendimiento de la soja.
Durante la campaña 2024/25, todos los materiales evaluados superaron los 5000 kg MS/ha, y varios se aproximaron o traspasaron la barrera de los 10.000 kg MS/ha. La avena marcó el registro máximo de producción con 12.200 kg MS/ha, consolidando una barrera física muy efectiva contra la invasión verde en el lote.
El relevamiento contrastó estos resultados frente a parcelas testigo mantenidas en barbecho sin cobertura. En los sitios sin control biológico se midieron altas cargas de Amaranthus y Conyza que anularon el potencial de rinde de la soja, evidenciando la magnitud del problema que enfrentan los productores en cada ciclo agrícola.
La incorporación de estas prácticas de manejo integrado busca estabilizar los sistemas productivos en la región. Ajustar las densidades de siembra y elegir las mezclas adecuadas permite proteger el suelo, reducir la carga de fitosanitarios y asegurar la sustentabilidad económica de las empresas agropecuarias.