Cultivos de servicio doble propósito: cómo suman pastoreo y carne en la rotación

Los cultivos de servicio experimentan una transformación profunda en los planteos productivos de la Argentina, dejando atrás su rol exclusivo como cobertura para integrarse de lleno con la ganadería. Desde Pemán Semillas, el ingeniero agrónomo Francisco Soria Raimondetto destacó que cada vez más productores buscan un aprovechamiento ganadero directo durante el ciclo del cultivo.
Durante años, el objetivo principal de estas prácticas se centró en generar materia seca, frenar malezas, mejorar las condiciones físicas del suelo y fijar nitrógeno mediante leguminosas. Hoy, la posibilidad de sumar pastoreo permite obtener un ingreso económico más inmediato sin resignar los beneficios agronómicos tradicionales que mejoran la salud del lote a largo plazo.
Instituciones como el INTA, Aapresid y CREA vienen evaluando este sistema mixto desde hace años. Los datos publicados revelan que es posible alcanzar producciones de entre 100 y 300 kilos de carne por hectárea, e incluso superar esa marca en determinados ensayos de campo, potenciando la rentabilidad por hectárea.
En paralelo, la empresa cordobesa observa el avance de los cultivos de servicio estivales en el NEA y el NOA. En estas zonas se aprovechan ventanas estratégicas de la rotación, como el período posterior al girasol y previo al trigo o verdeces de invierno, o bien antes de la siembra de poroto.
Para estos planteos cortos se priorizan especies de rápido crecimiento capaces de generar gran volumen de biomasa en poco tiempo. Entre las alternativas evaluadas figuran la Crotalaria y el uso de Mancebo®, herramientas clave para sumar nitrógeno por fijación biológica y potenciar el siguiente cultivo.