El Banco Central descartó un atraso cambiario y defendió la estabilidad del dólar ante la volatilidad de Brasil

Durante la presentación del último Informe de Política Monetaria, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, minimizó las consecuencias locales del proceso electoral en Brasil. El funcionario destacó que la cotización oficial avanzó apenas un siete por ciento tras la victoria de Lula Da Silva, mientras que también mencionó el escenario que vaticinaban para una eventual gestión de Flavio Bolsonaro. Asimismo, la autoridad monetaria confirmó que retomaron las compras en la plaza cambiaria tras unos días de pausa, operando con un saldo positivo de cuarenta y siete millones de dólares.
Frente a los cuestionamientos planteados por industriales y analistas acerca de un supuesto retraso, el equipo económico defendió la competitividad actual del sector exportador y ratificó que no existe un valor fijo predeterminado. En ese sentido, Bausili evitó polemizar con las advertencias formuladas por economistas como Ricardo Arriazu y Domingo Cavallo, a quien comparó con declaraciones previas de Guillermo Moreno sobre los controles vigentes en la plaza financiera.
Por su parte, el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, respaldó el esquema de encajes implementado para salvaguardar los ahorros de los depositantes, desestimando los pedidos de flexibilización impulsados por figuras como Gabriel Rubinstein. Ambas autoridades concluyeron que la baja en la suba de precios dinamiza la demanda de dinero y anticiparon una mejora en la actividad económica durante los próximos meses junto a una mayor colocación de créditos en pesos.
Por Eduardo Beltramo.