El Gobierno usó inteligencia artificial para simplificar un histórico decreto de la industria cárnica

Tres sistemas de inteligencia artificial fueron puestos en marcha por la administración nacional para revisar y acelerar la desburocratización de un abultado plexo legal que alcanza al sector pecuario nacional. Dicha iniciativa fue dada a conocer por Federico Sturzenegger, titular de Desregulación y Transformación del Estado, en el marco de su exposición en un evento económico.
El Decreto 4238/1968, rubricado el 19 de julio de 1968 y dado a conocer en el Boletín Oficial el 26 de agosto de dicho año, nuclea el foco de la actualización tecnológica. Cerca de 3.000 artículos componen esta regla, la cual determina las pautas higiénicas y sanitarias destinadas a la producción e industrialización cárnica y sus derivados, a la vez que dispone las exigencias para las plantas procesadoras.
Desde su sanción original, el reglamento recibió múltiples modificaciones e incorpora capítulos destinados a mataderos de aves, huevos, productos de la pesca, transporte, embalaje, rotulado, penalidades, buenas prácticas y bienestar animal. El uso de la inteligencia artificial buscó acelerar la lectura y clasificación de este voluminoso cuerpo normativo.
Sin embargo, la utilización de estas herramientas tecnológicas genera interrogantes en la cadena agroindustrial respecto a la velocidad aplicada en decisiones que modifican reglas sanitarias clave. La discusión se centra en el balance entre la agilidad burocrática y el control humano sobre la sanidad de los alimentos que procesa la industria.