El judo como puente de inclusión: la gran apuesta de la escuela Hiroya Wada de Chivilcoy

De la mano del sensei Carlos Ruscio, el dojo que funciona en el Club Racing expande sus horizontes. Con un consolidado taller de judo adaptado junto al municipio, el espacio se prepara para el Open Panamericano de La Matanza con una delegación récord.
El judo en Chivilcoy tiene una historia rica que se remite a 1973, año en que el recordado maestro Hiroya Wada introdujo la disciplina en las instalaciones del Club Racing. Tras algunas interrupciones lógicas del paso del tiempo, la esencia de aquel legado regresó a su lugar de origen en 2015 de la mano del sensei Carlos Ruscio (4° Dan). Sin embargo, más allá de los pergaminos deportivos y las competencias internacionales que habitualmente nutren al dojo, hoy la escuela es noticia por un rol social fundamental: la consolidación de su proyecto de judo inclusivo y adaptado.
Lanzado originalmente en articulación con la Dirección de Discapacidad de la Municipalidad de Chivilcoy —área coordinada por Laura Escola—, el taller semanal se dicta en el SUM de ADACH (Asociación de Discapacitados Chivilcoyanos). Lo que nació como un desafío pedagógico y un fuerte compromiso social, hoy recoge frutos que combinan la superación física y el éxito deportivo. El año pasado, la escuela hizo historia al participar en el primer Open Panamericano de Discapacidad y Judown realizado en el país, logrando cosechar un campeón y dos subcampeones continentales.
"Para mí es un aprendizaje constante y un orgullo enorme ver cómo esperan la clase cada viernes", destaca Carlos Ruscio. La propuesta ha tenido una aceptación tan alta que, para la próxima edición del Open Panamericano —que se disputará este mes de junio en el polideportivo de La Matanza—, la lista de atletas interesados en competir trepó a diez alumnos, incluyendo jóvenes con diversas discapacidades motrices e intelectuales.
Integración y beneficios reales
Uno de los puntos más altos del proyecto radica en la inclusión práctica. Aquellos alumnos del taller de judo adaptado que cuentan con los medios para trasladarse de forma independiente ya se encuentran entrenando en las clases del grupo convencional en el Club Racing.
Según explica el entrenador, el judo aporta herramientas clave para el desarrollo diario de los alumnos: "Trabajamos mucho sobre los problemas de psicomotricidad. Mediante la gimnasia y las técnicas del judo, que exigen coordinar varias partes del cuerpo, los chicos logran progresos coordinativos y motrices realmente muy importantes".
En el tatami, las jerarquías se definen por el respeto mutuo. La regla interna del dojo es inquebrantable: los cinturones más avanzados tienen la responsabilidad absoluta de cuidar, guiar y enseñar a quienes recién inician, independientemente de sus condiciones individuales.
El equilibrio entre la técnica y la salud
Paralelamente, la actividad convencional de la escuela Hiroya Wada mantiene su ritmo habitual de entrenamientos los lunes, miércoles y viernes por la noche. Ruscio, quien además de enseñar continúa activo en el circuito competitivo de la categoría "Veteranos" (preparándose para el Sudamericano de Asunción, Paraguay), derriba mitos sobre la rudeza del deporte.
"Hacemos una preparación física basada en la calistenia, fortaleciendo el cuerpo con el propio peso para lograr un músculo elástico y proteger las articulaciones. En el judo se aplica la física: se trata de aprender a usar la fuerza del rival y las líneas de desequilibrio a tu favor. No se trata de hacer fuerza bruta", detalla el sensei, haciendo hincapié en que el espacio recibe tanto a quienes buscan competir al más alto nivel como a vecinos que se acercan puramente por salud, recreación o defensa personal.
Con las inscripciones abiertas durante todo el año, horarios flexibles adaptados a trabajadores de turnos rotativos y un fuerte arraigo en el corazón de la ciudad, el judo local demuestra que su mejor técnica no es un lance sobre el tatami, sino su capacidad de abrirle las puertas a toda la comunidad.
Recuadro de Información:
Lugar de entrenamiento: Club Racing de Chivilcoy (Dojo Hiroya Wada).
Días: Lunes, miércoles y viernes por la noche.
Contacto e inscripciones: Los interesados en sumarse a las clases convencionales o consultar por los talleres inclusivos pueden comunicarse directamente con el sensei Carlos Ruscio al celular 2346-658362.