El Niño y tormentas: guía oficial de prevención y niveles de alerta en el campo

El fenómeno de El Niño genera preocupación en el sector agropecuario ante la posibilidad de registrar lluvias intensas, tormentas severas y crecientes de ríos que eleven el riesgo de anegamientos en distintas zonas productivas del país. Ante este panorama, la Agencia Federal de Emergencias trabaja de manera articulada con las administraciones provinciales mediante el Plan de Coordinación Federal ENOS para anticiparse a los escenarios de riesgo y coordinar recursos operativos.
Para mitigar el impacto en la agricultura y la ganadería, el Servicio Meteorológico Nacional emite avisos preventivos hasta 72 horas antes de los eventos y realiza actualizaciones permanentes. Los productores pueden consultar el estado de situación vigente en la web oficial del organismo para tomar decisiones informadas en sus establecimientos.
El sistema de advertencias se divide en tres niveles según su gravedad. El color amarillo indica fenómenos con capacidad de daño, el naranja señala eventos peligrosos que demandan extremar los cuidados, y el rojo advierte sobre situaciones excepcionales con potencial de provocar desastres, requiriendo el cumplimiento estricto de las directivas de las autoridades.
Dentro de las medidas de autoprotección recomendadas para las áreas rurales se destaca permanecer en construcciones cerradas y seguras mientras dura el temporal, evitar la circulación por caminos rurales inundados o intransitables, y mantenerse a prudente distancia de ríos, arroyos y zonas bajas vulnerables a desbordes.
Disponer de planes de contingencia, identificar rutas de evacuación y seguir de cerca los canales oficiales de Protección Civil de cada jurisdicción resulta vital para proteger a las familias rurales y los bienes de producción en esta etapa climática desafiante.