Frigerio y Monzó "fueron los únicos que hicieron una autocrítica del espacio”

El expresidente de la Asociación Rural de Chivilcoy (actual protesorero de la comisión directiva), Juan Miguel Clavin reapareció en los medios con un pedido de ‘Compromiso y Acción política’, destacando que Monzó y Frigerio fueron los dirigentes de Juntos por el Cambio que hicieron una ‘autocrítica de la gestión’.
Desde Radio del Centro lo convocamos a Clavin principalmente para solicitarle más detalles de sus conceptos gráficos vertidos.
“Cuando ocupé el cargo de presidente en la Asociación Rural de Chivilcoy fue un año 2019 en el que tuve propuestas, invitaciones pero decidí no aceptarlas porque si desde la institución iba a hacer política partidaria ésta saldría lastimada, como ya pasó y critiqué durante mucho tiempo”, subrayó.
Asimismo, consideró: “Utilizar una institución como trampolín está bueno como para sumarlo al currículum y administrar para entender posteriormente la función pública, asimismo que hubo capacidad de gestión”.
-¿Qué Asociación Rural presidiste?
-Me tocó conducir la Asociación Rural en una época de elecciones y en un momento donde la institución estaba a punto de bajar las persianas, un momento de quiebre y crisis institucional muy fuerte donde había que salir afuera a hablar con la gente, decirle al socio o adherente que era momento de pensar en la entidad, debíamos refundarla a partir principalmente de la participación. Además con un juicio encima que debía finalizarse y se logró resolver.
Se fueron sorteando los obstáculos con un esfuerzo enorme y tengo que agradecer el apoyo del actual presidente de la Asociación Rural, Martín Fernández Cagnone, también de la juventud que se acercó, el arco que nos respaldó consiguió allanarnos el camino para que los resultados pudieran obtenerse de la manera pretendida.
-¿Porqué no decidiste aceptar aquellas propuestas políticas?
-De involucrarme en política quizás podría haber obtenido un rédito importante, pero entendí que no era el momento ni tampoco sería ético porque me iba a contradecir de no hacer política al estar ocupando la máxima representación de la Asociación Rural.
Actualmente ya no soy presidente y tengo ese lugar para poder involucrarme porque la institución no saldrá lastimada, no utilizaré las instalaciones ni generar un daño colateral.
No estamos en la vereda del enfrente del oficialismo actual pero somos críticos, por lo tanto tener una construcción política desde un espacio opositor y por otro, estar en una acción gremial también opositora es doblemente chocante. El trabajo dentro de la institución ya lo hice.
-¿Porqué planteás qué la salida no es Ezeiza?
-Hay una franja etaria para quienes tenemos alrededor de 40 años, quizás por el hecho que ya echamos raíces en la ciudad, tenemos familia existe un compromiso que nos obliga a una visión a largo plazo, pero qué sucede con ese joven que está egresando de un secundario sabiendo que debe de seguir con su camino de formación académica o a un mercado laboral.
En esa franja estamos encontrando la posibilidad de hacer experiencia afuera y si muchas veces yendo a estudiar a otra ciudad el joven decide quedarse, en caso de salir del país podría suceder lo mismo en caso de encontrar fuera una contención.
Todo un capital humano que la Argentina que se viene, la Argentina de la reconstrucción lo necesitará en el país.
-¿De la reconstrucción?
-Argentina y Sudamérica incluso necesitará una reconstrucción ante todo constitucional, segundo política porque estamos como en un piloto automático y cuando la pandemia termine observaremos realmente las secuelas, mirando alrededor con empatía nos daremos cuenta que siete de cada diez jóvenes hoy ven un futuro incierto y dependen exclusivamente de sus padres para vivir.
El 50 por ciento de la Argentina es pobre, no estoy echando culpas pero uno de cada dos argentinos es pobre y es complicado para poder construir desde una matriz económica que debe sostener a todos y tendrá que existir el asistencialismo.
Habrá que evaluarse a través de instituciones o consultoras cómo se está evolucionando en el interior profundo de la Argentina.
-¿Alguna otra cuestión que te preocupa del post pandemia?
-Cuando hay un momento de quiebre como me pasó en la Asociación Rural, queriendo o no, te volcás sobre un fuerte personalismo porque uno conduce, hay un equipo que si no está no se puede trabajar y en la política ocurre lo mismo. Situaciones de pandemia como la actual generará liderazgos demasiado fuertes, nos acostumbraremos a que nos pongan medidas restrictivas, que está bien porque son paliativos en este momento, pero qué sucede con aquellas personas que se acostumbraron a tomar medidas de estas características en un momento donde no esté más la pandemia, costará bajarse porque quedará el acostumbramiento de manejarse de esa manera y mucho más si los resultados fueron positivos.
Será momento que la dirigencia pueda bajar un poco de esa mano dura si no dar un paso al costado, en caso que no suceda es cuando a través del mecanismo democrático de elecciones es cuando debe darse verdaderamente una terna para que la gente tenga para elegir. No significa que los próximos en asumir sean liberalismo o libertinaje.
No obstante, hay que estar hoy en el lugar de un jefe comunal cuando de golpe nadie se entrenó para gestionar una pandemia y tomar medidas de estas características. Es complicado tener que tomar decisiones y es fácil criticar desde nuestras casas con un control remoto en la mano, denostando a la dirigencia.
Por lo tanto, no me refiero a salir de la situación de una burbuja sino todo lo contrario, generar empatía pero estas situaciones provocan un patrón psicológico que endurece el alma y no lo deja apto para momentos de calma. Si somos positivos y viene 2021 la reconstrucción tiene que existir recambio, asimismo participación política.
-¿Se puede llegar por fuera de ‘la grieta’?
-El alimentar la grieta puede ser funcional y en la primera de cambio puede ‘garpar’ porque cuando estamos tan polarizados es esperar que alguno realice un movimiento y el otro le responda, el retruque es lo más fácil porque da visibilización.
Cuesta tener en Chivilcoy una discusión política ética y con altura porque a veces parece un reality show.
-¿Porqué Frigerio y Monzó?
-De Frigerio y Monzó noto que dentro de un universo político argentino fueron los únicos que hicieron una autocrítica del espacio y no como otros dirigentes que piensan no hubo errores sino una derrota netamente electoral. Respeto todas las ideas, pero sabés que bien le haría al oficialismo actual una vez mostrar debilidad, reconocer una equivocación y dar marcha atrás porque es humano, no tiene nada de malo.
Los únicos que se expresaron con la necesidad del diálogo, apertura porque Juntos por el Cambio no puede ser únicamente dos fuerzas sino todo aquel que desee participar.
-¿Tu opinión del Frente de Todos?
-El Frente de Todos también está teniendo una crisis institucional muy grande porque, igualmente que Juntos por el Cambio, hay un sector que pretende profundizar en un círculo para radicalizar sus ideas en torno casi al fanatismo y otros que son más de apertura, de diálogo y están encolumnados con ideales más tradicionalistas u ortodoxos. Esa división siempre estará.
De todo eso, saldrá algo bueno porque se construirá, pero el camino que me gustó dentro del universo político argentino como se expresaron fue con el día del amigo desarrollista de Frigerio y Monzó que empezará a caminar a la región y la provincia quien en un momento fue el armador para sacar a Cambiemos fuera de la General Paz.
Asimismo, Monzó generó mucha gobernabilidad en el Parlamento, su labor legislativa fue intachable y le permitió a Macri finalizar los últimos dos años de mandato.
-¿Hablar o no hablar de campaña electoral?
-Estamos en medio de una pandemia donde hablar abiertamente de campaña o de candidatos puede significar sufrir estigmatización, pero en la actitud ante los medios hay una demostración de candidaturas.
Desde lo personal, pedí sincerarnos un poco y construir los espacios porque estamos en un año electoral, respetando los protocolos tiene que hacerse un debate político que hoy se necesita más que nunca.