Frigorífico Recreo invirtió US$ 5,5 millones en su nueva planta de subproductos

El Frigorífico Recreo, una tradicional firma de la provincia de Santa Fe, decidió transformar su esquema productivo para acaparar eslabones que históricamente operaban terceros. Con una fuerte inversión de US$ 5,5 millones, la compañía habilitó una planta de rendering propia con el propósito de valorizar los residuos generados durante la faena y el desposte.
Según explicó Andrés Picech, vicepresidente de la empresa, la decisión surgió de la necesidad de capturar mayor rentabilidad interna. La flamante unidad industrial procesa exclusivamente materia prima de la propia firma, alcanzando un volumen diario que oscila entre las 45 y 55 toneladas, lo que representa alrededor de un millón de kilos mensuales de sebo y harina de carne.
No obstante el potencial de la infraestructura, la disponibilidad limitada de energía eléctrica y gas frena una mayor expansión operativa. Ante este cuello de botella, la compañía ya analiza la incorporación de paneles solares para sostener el crecimiento de su capacidad de procesamiento en el establecimiento que emplea a 500 trabajadores.
Paralelamente, la estrategia de diversificación comercial sumó otro hito con el inicio de exportaciones directas de cueros salados hacia China para abastecer al sector del calzado. Aunque los márgenes no superan drásticamente a la comercialización tradicional, el proceso aporta un valioso aprendizaje en materia de comercio exterior.
En el plano macroeconómico, Gustavo Ingaramo, presidente de la compañía, advirtió sobre la presión que ejerce la materia prima costosa sobre los balances industriales. Para el directivo, la cadena cárnica nacional requiere márgenes equilibrados para garantizar la sustentabilidad de toda la actividad.