Graciela Cabral: “Es una gran responsabilidad porque se trata de una institución a la que amo”

La Presidenta de la Comisión Directiva de Atiadim, Graciela Cabral y un repaso de la institución en este contexto de pandemia con un hogar que mantiene a sus residentes, un centro de día sin concurrencia, un taller protegido donde trabaja el personal de la entidad pero no sus operarios igualmente que en la carpintería aunque con la labor de los supervisores.
“En este momento en el Hogar tenemos 34 residentes que siempre estuvieron y nunca se fueron. Desde que se declaró la cuarentena los 34 residentes quedaron en el hogar”, manifestó Cabral.
Seguidamente, valoró: “Tengo que agradecer a los trabajadores de Atadim y a los directivos refiriéndome al Hogar porque la institución es muy grande. Se pusieron la camiseta de Atiadim e hicieron que los 34 residentes pudieran permanecer en la entidad”.
-¿El Taller Protegido?
-Es un orgullo el taller protegido de producción, los operarios están en sus casas con sus familias, asistidos por la asistente social, la psicóloga, la trabajadora social, mientras que, la producción está a cargo de los supervisores. Agradezco a José ‘Pichi’ Urge que me convocó.
El taller no cerró, a excepción de los primeros quince días de aislamiento, después se abrió para que la clientela pudiera obtener sus productos.
Todos están abocados a la producción de Atiadim.
-¿Modificó el trabajo interno?
-En el hogar el protocolo es completamente estricto. Uno de los cambios que se llevó a cabo fue que el personal no concurra a trabajar en el mismo horario anterior a la pandemia sino que se redujo y se hicieron grupos. En caso de tener la mala suerte de un positivo en un grupo de trabajo, tenemos otro de reserva.
En el taller el protocolo está. Un cliente puede llegar hasta la puerta únicamente sin poder ingresar a buscar sus productos. Mientras que, la vendedora está saliendo desde hace apenas unos días a hacer el reparto.
Tenemos que cuidarnos entre todos, asimismo a los chicos que están en el Hogar.
-¿Se concurre al Centro de Día?
-No, los chicos que concurrían al Centro de Día están en sus casas y son asistidos por las maestras a través de videos. Estuvieron trabajando todo el tiempo en sus domicilios con sus familias.
Las familias no pueden concurrir aún a visitar a los residentes ni tampoco ellos pueden salir. Se sacaron todas las actividades recreativas fuera de la institución. Como presidenta tengo que dar el ejemplo aunque me cueste no ver a mi hija. Aquello que hacemos son videollamadas porque la tecnología nos ayuda en estos casos.
-¿Los profesionales?
-Recibimos el alta de una fonoaudióloga que hacía falta en este momento por el tema de la deglución de los chicos porque pese a que los 34 chicos que están en el Hogar no se encuentran observando a su familia, no tuvieron problemas.
Tomamos la decisión que no se junten varios profesionales a la vez porque los residentes después de desayunar tienen talleres, almuerzan, talleres y después meriendan quedando en descanso hasta la cena. Por lo tanto, tratamos de no juntar tantos profesionales, pero permitiendo que se encuentren todo el tiempo entretenidos que es lo más importante.
-¿Qué significa ser Presidenta de Atiadim?
-Es una gran responsabilidad porque se trata de una institución a la que amo porque además de ser presidenta de la comisión directiva soy mamá de una residente. A la institución la conocía muchísimo porque Verónica (su hija) hace quince años que se encuentra en Atiadim.
Comencé a trabajar hace alrededor de tres años en la comisión directiva. Siempre trabajé para Atiadim pero recién en ese momento me sumé a la comisión luego que me lo propusieran, mientras que, el año anterior fui electa como presidenta.
-¿Cómo es presidir en pandemia?
-Mi proyecto era otro, pensaba en hacer otra clase de cosas aunque ingresé a la presidencia con la pandemia y tuve que afrontar otra clase de decisiones. Mi trabajo hizo un giro de 180º y ahora es tomar decisiones todo el tiempo.
Mientras el Presidente de la Nación anunciaba el aislamiento entre los dirigentes de Atiadim determinamos qué hacer con el Centro de Día, con el Taller y con la carpintería. Desde ese momento hasta ahora hay que tomar decisiones todo el tiempo.
La comisión directiva apoya mucho mis decisiones. Las ideas provienen del Hogar o del Taller, la comisión directiva toma la decisión final.
-¿En qué consistía su proyecto?
-Mi proyecto estaba orientado a recaudar fondos todo el tiempo para destinar a la institución porque necesita esa ayuda de manera constante.
En tal sentido, tenemos la campaña de socios protectores, contamos con la rifa y agradezco a la comunidad que siempre es muy solidaria. También tenemos los socios que pagan mínimamente $ 100 que es una gran ayuda porque todo suma.
-¿Las obras sociales responden?
-El personal es mucho y las obras sociales cuando ingresé como Presidenta estaban atrasadas porque justo hubo un cambio de gobierno. Después comenzaron a normalizarse y dependemos únicamente de ellas.
Los chicos tienen una pensión graciable, tenemos PAMI y asimismo IOMA que son las obras sociales con las que más trabajamos. Con esta pandemia se nos sumó la ayuda de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) que nos puso en otra situación económico.
Los primeros meses de mi presidencia fueron bastante complicados, de gestionar y las obras sociales ayudaron muchísimo.
-¿Qué están haciendo los concurrentes al Centro de Día?
-Los chicos que concurrían al Centro de Día lo hacían de 9 a 16, 17 o 18, tenemos una camioneta y se los iba llevando en distintos grupos. Ingresaban a las 9 y se retiraban luego de la merienda. En este momento se encuentran trabajando en sus domicilios porque las maestras les están pasando actividades tal como sucede con cualquier otro chico de los distintos establecimientos públicos.
-¿Y los operarios?
-Algunos operarios pueden trabajar solos en sus casas, pero no todos y necesitan tener un supervisor al lado. Lo mismo ocurre en la carpintería donde tenemos cinco chicos que no están concurriendo y trabajan los dos instructores.
-¿Cómo es Atiadim desde adentro?
-En los primeros pasos de la presidencia tuve como idea principal visitar todo, poder conocer cómo trabajan los operarios, cómo hacían los cepillos, arman las bolsitas, cosen un trapo de piso y me quedé impactada porque nunca lo había visto ya que conocía solamente el Hogar.
Son personas con discapacidad pero se insertaron en la vida laboral de una forma maravillosa e incluso hay chicos que incluso se encuentran trabajando fuera del ámbito de Atiadim que es la idea también.
Ojalá que prontamente los operarios puedan volver a trabajar y por supuesto que volveré a visitarlos porque sentí esa emoción de sentirse acompañados por una dirigente en este caso.