“La intención es poder acordar un incremento salarial al menos equivalente a la a la inflación 2020"

El Gobierno bonaerense abrirá esta semana la última tanda de paritarias en una reunión que mantendrán el miércoles al mediodía funcionarios del Ejecutivo con dirigentes la Asociación Judicial Bonaerense (AJB).
A principios de noviembre, los judiciales cerraron un aumento del 12% en septiembre, un 2% en octubre y otro 2 % en ese mes, más un compromiso para reabrir las negociaciones a fin de año (que ahora se pondrá en práctica).
Desde el gremio adelantaron que reclamaran “un incremento salarial que permita equiparar la inflación de 2020”, y que plantearán “acordar un proceso de recuperación del poder adquisitivo perdido en 2018 y 2019” y “la restitución del 3% de antigüedad por los años que se pagan por debajo de ese porcentaje”.
A este respecto, Pablo Abramovich, Secretario General de la Asociación Judicial Bonaerense, dijo a Radio del Centro: “Llegamos a esta reapertura de negociaciones en el mes de diciembre luego de arribar a un acuerdo parcial en el mes de noviembre por los primeros once meses del año que totalizó un 27 por ciento de aumento para ese período”.
“Ahora nos toca abordar la última etapa de negociación donde aspiramos, como lo venimos planteando desde principio de año, a garantizar que los salarios no queden por debajo de la inflación de 2020, de alguna manera poniendo un freno al proceso que se había generado en 2018-2019 de un deterioro salarial muy grande”, consignó el dirigente.
Asimismo, expresó: “La ronda con los judiciales es la primera en esta etapa donde el eje del debate estará centrado en relación a si el gobierno se encuentra dispuesto a establecer un último tramo de aumento salarial que adecue los salarios a las proyecciones de inflación previstas para 2020”.
“Las proyecciones tuvieron un crecimiento a partir de octubre, ubicándose en el orden de alrededor del 37%. Es la medición el Banco Central a través del relevamiento de expectativas de mercado”, mencionó Abramovich, y agregó: “El debate girará en torno a esa recuperación de ese 9 y 10 puntos porcentuales que nos distancia de esa inflación proyectada durante 2020”.
“Veníamos de los últimos dos años del gobierno de Vidal donde todos los trabajadores y trabajadoras del estado provincial habíamos perdido mucho. En el caso de los judiciales, fue casi el 25 por ciento de nuestro salario, prácticamente un cuarto del poder de compra desapareció en ese par de años”, subrayó.
E indicó: “Por lo tanto, la discusión para 2020 tenía dos objetivos: frenar la caída y que los salarios por lo menos acompañen la inflación e iniciar un proceso de recuperación de ese salario perdido”.
“La pandemia produjo modificaciones en el plan y la expectativa que estamos teniendo, que tomamos como un piso de la negociación, es poder acordar un incremento salarial al menos equivalente a la inflación para 2020 y un mecanismo de recomposición de lo perdido en años anteriores a partir de la negociación en 2021”, esgrimió el referente de la AJB.
Seguidamente, remarcó: “Fue un año que puso al límite al conjunto de trabajadores y trabajadoras del estado provincial. En el caso de los trabajadores y trabajadoras del poder judicial fue con la incorporación de nuevas modalidades de trabajo a partir básicamente de la tarea remota que se hizo a las apuradas y en las peores circunstancias, sin la inversión en equipamiento informático evitando que deban poner a disposición sus equipos personales”.
“Se realizó aunque sin ningún tipo de recomposición o reconocimiento de los gastos que trae aparejada la labor remota en conectividad, energía eléctrica, aunque el poder judicial pudo seguir dando respuesta a las demandas de la ciudadanía con muchas dificultades”, enfatizó, y apuntó: “las mismas que tuvieron las personas que realizaron tareas presenciales con una alta exposición al contagio del Covid por las circunstancias propias de la pandemia y por otro, la falta de provisión de equipamiento, asimismo medidas de prevención adecuadas”.
“Cuando llegamos a la negociación paritaria con el actual gobierno en el mes de febrero realizamos un pliego de reclamos y en su gran mayoría estaban relacionadas a las condiciones en las que se desarrolla la tarea en el Poder Judicial”, sostuvo Abramovich.
En tal sentido, precisó: “Las condiciones se fueron deteriorando en los últimos años a partir de una gran crisis de infraestructura edilicia, con edificios que se vienen abajo por la falta de inversión en mantenimiento o la no construcción de nuevos edificios”.
“Por otro lado, por una simetría muy grande que se produjo entre el incremento de la litigiosidad que afectó al Poder Judicial y la cantidad de personal disponible para hacer frente, provocando un colapso muy grande en el fuero de familia particularmente, en la justicia de paz y tribunales de trabajo”, puntualizó.
A este respecto, esbozó: “Por lo tanto, uno de los reclamos es la necesidad de nombrar personal para esos dispositivos y organismos que están en crisis, más la puesta en funcionamiento de más de 150 dependencias que fueron creadas por ley pero nunca iniciaron su labor por falta de presupuesto”.
“La negociación en noviembre fue compleja, duró más de un mes, tuvimos que realizar medidas de fuerza porque las ofertas estaban muy por debajo de las proyecciones de inflación y se le agrega una segunda complejidad a esta reapertura de diciembre que la expectativa era llegar con una diferencia de 3, 4 o 5 puntos con la inflación pero estamos casi a 10”, expuso Abramovich.
Y vaticinó: “Entendemos será una negociación ardua, pero esperemos tener la sorpresa que la representación del estado provincial pueda sincerar la situación, consensuar algún mecanismo de determinación de esas proyecciones de inflación y rápidamente arribar a un acuerdo que será posible, en tanto y en cuanto, el gobierno esté dispuesto a poner sobre la mesa esos 8 o 9 puntos que hacen falta para acompañar la inflación de este año”.