Lagoa: “En el plano espiritual este reencuentro con el Niño que nace es también motivo de alegría"

El Padre Federico Lagoa de la Parroquia San Pedro Apóstol se refirió a la Navidad y que representa este tiempo en el plano espiritual teniendo en cuenta además el contexto particular de estas fiestas que se avecinan.
En diálogo con Radio del Centro, el Padre Lagoa expresó: “El Adviento es un tiempo de preparación marcado por el gozo, por la esperanza de la llegada de El Salvador, la promesa que Dios hace a su pueblo de la salvación se hará concreta en la encarnación y nacimiento de su hijo Jesucristo que nace de María”.
“Estamos preparándonos para su llegada, su venida, su nacimiento es un tiempo de gozo, esperanza y de ir preparando tanto la vida como el camino”, agregó.
Seguidamente, señaló: “Los profetas iban anunciando la llegada del Mesías y se iba preparando el corazón, por lo tanto este tiempo de Adviento es de oración, de hacer un examen de conciencia, de sacar aquellas cosas que en el corazón nos impiden rezar un poco más”.
“Estar un poco más pendiente a lo esencial como vivir en paz con Dios para los creyentes, para aquellos que no creen vivir en paz con el que vivimos y con uno mismo. Es un tiempo marcado por la Paz que nos trae el mesías. Jesús es la Paz”, exclamó.
Asimismo, Lagoa puntualizó: “El Arbol de Navidad es el signo de la vida y por eso se lo prepara igualmente que la vida que llega”.
“Siempre las situaciones límites nos ayudan a pensar, a valorar muchas cosas que en otras situaciones nos parecen comunes y de hecho lo son, pero no por eso dejan de ser importantes y esenciales como el encontrarnos, de estar en relación con el otro, especialmente con la familia, con los amigos”, reflexionó.
Asimismo, el cura párroco subrayó: “Vivimos un tiempo de límite, de distancia, un tiempo difícil, duro y anhelamos encontrarnos, poder estar y seguramente algunos ya lo fuimos haciendo a lo largo del año y nos da alegría”.
“Que linda imagen humana con respecto al reencuentro de los seres queridos y la alegría”, esbozó.
Acto seguido, remarcó: “En el plano espiritual este reencuentro con el Niño que nace es también motivo de alegría. Ojalá que podamos valorar los vínculos, la familia, los amigos, lo importante es estar conectados más no sea virtualmente sino también el poder vernos, sentir la presencia del otro nos hace bien”.
“Todos vivimos situaciones difíciles en este tiempo, la recibimos y tratamos de estar a la altura de las circunstancias ya sea por el distanciamiento, el protocolo, el cuidado que todos tratamos de tener”, consignó Lagoa.
E indicó: “En el tiempo quisimos estar cerca de toda la feligresía y fue a través de los medios digitales que continuamos celebrando la Misa todos los días, pero faltaba el reencontrarse”.
“Después pudieron realizarse los ritos litúrgicos en los distintos credos y fue otra etapa de este tiempo de pandemia, fue muy lindo y reencontrarse con la comunidad, especialmente con los adultos que fueron los que más se cuidaron y se quedaron en sus hogares”, sostuvo.
Además, el Padre enfatizó: “Fue muy emotivo y bonito el poder vernos, estar juntos rezando y abrir el corazón para que multiplique en el día porque cuando uno está lleno de Dios hay que vivirlo en el día a día con mucha paz, con mucha alegría; se multiplica en la casa, en el barrio, en el trabajo”.
“Los jóvenes prepararon un pesebre, no el tradicional con la representación del Nacimiento pero ayudando a pensar la actualidad en relación al lugar que damos a Dios en nuestras vidas”, espetó.
Por último, mencionó: “Diferentes grupos fueron realizan distintas actividades religiosas como la Adoración al Santísimo de los viernes, Cáritas también realiza actividades y hacer una pequeña celebración, amén de la entrega de alimentos, para compartir la palabra y poder rezar juntos”.
Lagoa comunicó que, la Misa de Nochebuena será a las 20. Asimismo, invitó al Pesebre Viviente que se realizará hoy miércoles a partir de las 20 horas en el Atrio Parroquial.