Maíz: pronostican más agua y el INTA aconseja ajustar manejo y nutrición

La próxima campaña agrícola de maíz asoma con condiciones alentadoras para alcanzar rindes elevados. La previsión de una mayor disponibilidad de agua durante la etapa más sensible del cultivo genera expectativas favorables para los productores en los diferentes lotes.
Para aprovechar esta oferta ambiental, los referentes del INTA señalan que es el momento oportuno para redoblar la apuesta tecnológica mediante un análisis detallado de la fertilización nitrogenada y las particularidades de cada terreno.
Fernando Salvagiotti, investigador de la institución y coordinador del programa Ecofisiología y Agroecosistemas, indicó que resulta indispensable realizar muestreos previos en la tierra para conocer el estado nutricional real antes de definir las dosis de aplicación.
Además de gestionar el nitrógeno, los técnicos recuerdan la importancia de chequear posibles carencias de fósforo, azufre, boro y zinc, adecuando las prácticas agronómicas y el manejo histórico que trae cada lote productivo.
Las proyecciones climáticas ubican la floración hacia la primera quincena de diciembre para aquellos maíces implantados en septiembre, un periodo que coincidiría con una buena provisión de humedad en el perfil.
Sin embargo, advierten que el llenado de granos previsto para enero suele transcurrir con menor disponibilidad hídrica y marcas térmicas elevadas, un factor que obliga a calibrar con precisión la densidad de siembra y la fecha de implantación.