Michellis: “No hay protocolos todavía, si fuesen 200 personas, es muy difícil que sea redituable”

Juan Pablo Michellis se desempeña en dos rubros que la pandemia complicó en demasía como el esparcimiento nocturno y el turismo.
El empresario local analiza su realidad y las medidas que se evalúan poner en práctica para los diferentes eventos nocturnos.
“La verdad que muy complicado, llevamos ya varios meses, estamos hablando de llegar al mes diez ya sin poder trabajar. La situación es desesperante, no hay quien nos de una salida, ni siquiera que nos de una manera de poder trabajar que sea redituable”, señaló Michellis.
“Hoy, podríamos abrir el bar porque hay muchos bares que están abiertos, hay muchos que te dicen los bares están explotados pero en mesitas de cuatro que llegan a las ocho y a la una se tienen que ir”, expresó, y agregó: “Entonces, no es redituable para abrirlo, nosotros tenemos cerrado el bar por esa cuestión”.
“No hay protocolos todavía, si fuesen 200 personas, las capsulas que hay que armar y demás, es muy difícil que sea redituable”, consignó.
“Tendría un horario, sería pagar una entrada para irse a las dos, es complicado”, opinó, y apuntó: “De hecho, no se podría bailar entonces, ir a una discoteca, pagar una entrada, para irte a las dos horas, sentarte, mirar a la mesa de al lado y no poder hacer nada, me parece que es como decir no les estamos dando nada”.
“Supuestamente para evitar fiestas clandestinas pero la gente va a seguir yendo a las fiestas clandestinas. Es más, lo estamos potenciando”, consideró.
Seguidamente, mencionó: “Para la Navidad, Año Nuevo nosotros teníamos casi cinco mil personas, Ozono siete mil, Proyecto también. Van a quedar diez mil personas a la deriva en la ciudad, dando vueltas por todos lados, en condiciones que sabemos cuáles son”.
“En el boliche tomaban alcohol pero armábamos un protocolo de seguridad interesante, para acompañar a la gente hacia el lugar, que no corran picadas. Ahora, será tener protocolo para la ciudad, gente desparramada por todos lados”, subrayó.
Acto seguido, esbozó: “La inseguridad que también le genera a un padre, porque el chico va a un boliche y sabe que tenemos carpa de Cruz Roja, puesto de hidratación, seguridad”.
“Hoy, no sabe el padre dónde está el hijo porque se maneja todo por grupo de whats app donde se dicen dónde se encuentran y si saben que va la policía se van a otro lugar. O sea, nadie sabe dónde están. Se encuentran en caminos rurales donde ni siquiera hay señal. Es terrible. Es bravo y frustrante para uno que invierte en esto”, remarcó Michellis.
Asimismo, espetó: “No quiero sonar pesimista pero creemos que nosotros no vamos a poder trabajar en ningún momento del verano y en marzo sabemos que esto se va a cerrar de vuelta, es inminente porque no hay vacuna y ni rastros de que llegue. Es feo, doloroso, desesperante”.
Turismo
“Hace muchos años que trabajo en el turismo, es bravísimo, cayó mucho porque la gente tiene mucho miedo. Comprar algo hoy es terrible entonces lo que hacen muchos es agarrar el auto y dicen ‘me voy hasta la costa y veo qué hago’ en ese lugar”, puntualizó Michellis.
A este respecto, agregó: “Creo que va a ayudar un poco en Argentina irse a la costa, ya lo vimos el fin de semana largo que viajó un montón de gente. Si bajarían un poco más los casos quizás la gente grande se animaría. La juventud va a ir pero va a estar complicadísimo”.
“Comprar hoy un paquete al exterior es imposible, por el miedo y la inseguridad de si puede ir o no, el tema de la economía, lo que vale el dólar”, precisó, y esgrimió: “En lo que es mercado interno, nacional también está parado, la gente trata de gastar lo menos posible e ir a lo seguro como por ejemplo a la costa, cerca y la paso bien”.
“Hay que ponerle un poco de fuerza y decir vamos a seguir adelante pero vuelvo a repetir, sueño pesimista pero también hay que ser realista. Están muy complicadas las dos cosas”, sostuvo.
A este respecto, comentó: “Trabajo en turismo estudiantil, donde estamos con un inconveniente que suponíamos que para octubre quizás podíamos empezar a llevar lo que era 2020, hoy el 2020 se va a terminar juntando con el 2021 y el 2021 se va a acumular”.
“Bariloche está bastante preparado porque en verano también es hermoso, es alucinante pero hay diferentes provincias como Córdoba, que viajan en verano y ya está vendido. Entonces, no es que Bariloche trabaja solo para nosotros”, resaltó, aunque advirtió: “Es muy difícil reubicarlos, pasa lo mismo con los cumpleaños de 15, de los salones quizás estaban todos reservados para 2020 y también para el 2021. ¿Cómo hacemos para darles servicio a todos?”
“Estoy en un grupo de todos los boliches de la provincia y siempre hablamos que nos tienen como si fuéramos cien personas, que esperen. Pero atrás de nosotros hay mucha gente, de seguridad, limpieza, barman, dj, artistas, que tampoco cobran un peso. Somos muchísimas personas y se necesita trabajar”, concluyó.