“Particularmente considero que fueron mejores las medidas adoptadas por México que las de Argentina"

Es chivilcoyana, pero hace 18 años que está viviendo en México. Interrumpiendo algunos minutos de sus vacaciones en nuestra ciudad, Alejandra Bustos, concedió una entrevista para brindar detalles de su viaje hacia Argentina, su mirada del Chivilcoy actual después de un año y meses sin poder venir a la ciudad debido a la situación sanitaria, amén de dejarnos un panorama de México en pandemia.
En relación al viaje, Alejandra expresó a Radio del Centro: “En México los aeropuertos estuvieron abiertos durante todo el año, mientras que, en Argentina recién en diciembre hubo apertura por eso pude venir a finales de éste mes al país”.
“En mi caso vine con escala en Brasil, en San Pablo, y tanto para pasar por esa ciudad como para ingresar a Argentina debía tener una prueba PCR de Covid negativa no mayor a 72 horas”, mencionó, y agregó: “también tuve que llenar una declaración jurada donde preguntaban si estuve en contacto con alguna persona positiva, si tuve algún síntoma parecido en los 14 o 21 días previos al viaje. Asimismo, firmé que me tomaría 7 días de aislamiento llegado al país”.
A este respecto, señaló: “Había escuchado que en Ezeiza iban a realizar un test rápido a los pasajeros, pero no sucedió y sí nos tomaron la fiebre. Al momento de llegar a migraciones presenté la declaración jurada y el certificado de PCR negativo, nada más”.
-¿Los protocolos en Aeropuertos y en el avión?
-En los aeropuertos hay muchísimo cuidado, distancia de un 1,5 metros, el alcohol en gel, el barbijo colocado, pero en el avión estábamos uno pegado al otro. Lógicamente todos los pasajeros deben llevar su barbijo colocado pero sirven la comida a la misma hora a todos los pasajeros, me parece no corresponde; sirvieron a todos juntos y en mi caso, recién comí una vez que mis compañeros (tenía uno de cada lado) se colocaron su barbijo porque caso contrario podía significar el momento ideal para contagiarse de Covid porque las distancias no eran mayores a 50 centímetros.
-¿Cómo está México con la pandemia?
-En México se contagiaron hasta el día de hoy 1.700.000 personas y fallecieron 45 mil, es un número muy alto aunque son 26 millones de habitantes y hubo un testeo muy bajo. La salud pública en México es complicada porque hay muchos hospitales y muy buenos pero el servicio público está saturado e incluso también el Hospital Privado al que asisto, algo que no había sucedido en toda la pandemia.
No obstante, ya se empezó a vacunar y estiman que a principio de 2022 estará inmunizada toda la población.
No obstante, existe mucho malestar contra el gobierno mexicano en relación a la manera que tuvo de manejar la pandemia.
-De acuerdo a su parecer…¿Cómo manejó el gobierno mexicano la situación?
-Particularmente considero que fueron mejores las medidas adoptadas por México en relación a Argentina porque no se restringieron libertades, todo el tiempo tuvimos derecho de circulación y nos hicieron cargo de nuestras propias vidas, asimismo de nuestras propias decisiones.
Los restaurantes estaban limitados pero durante los primeros tres meses de pandemia cerraron todo, organizaron y luego volvieron a abrir, la economía fue golpeada pero no al nivel de aquello que ocurre en Argentina.
En su momento, me había parecido que estaba equivocado el gobierno mexicano de no restringir, pero observando el transcurso de la pandemia terminé prefiriendo esa forma de manejar la situación porque me brindaba la responsabilidad de cuidarme y tener libertad de moverme que en Argentina no sucedió.
-¿Qué clase de país es México?
-México es un país totalmente abierto, recibe a todo el mundo, es muy generoso. El gran problema que tiene es la diferencia económica porque los estamentos son dos y muy marcados: el muy alto y el muy alto, mientras que, los extranjeros seríamos la clase media teniendo la posibilidad de movernos en el mundo del muy alto pero sin la posibilidad de tener esa cuenta porque los millonarios en México son hipermillonarios.
Los sueldos son muy desiguales, un obrero gana una sexta parte de aquello que percibe un director o menos, la diferencia es incluso hasta en la alimentación donde mucho es por cultura y la otra por la poca posibilidad de acceder. Las nuevas generaciones están intentando salir de esa cultura y se está abriendo un poco más a no ser hereditario el aspecto laboral.
El sueldo medio de un empleado de comercio asciende a 800 dólares, en Argentina es una fortuna pero en México no porque ya el alquiler normal de un lugar muy básico y sobrepoblado son 200 o 250 dólares, ganan peso mexicano y viven en peso mexicano porque es muy fuerte también.
-¿El arribo a Chivilcoy?
-Una vez que llegué a Chivilcoy estuve siete días aislada, la vi a mi mamá y a mi hermana de lejos pero durante una semana no pude darles ni un beso ni un abrazo, al séptimo día me hice el hisopado y dio negativo, recién ahí pude reunirme con ellas. Es lo que firmé en la declaración jurada y debía cumplirlo.
En mi caso firmé una declaración jurada expresando que me cuidaría y asimismo a los demás, lo hice pero podría no haberlo hecho. En mi caso hice lo que debía pero de no hacerlo y me enfermaba, lo ideal en ese caso es que se arregle cada persona por no tomar conciencia.
-¿La impresión de la ciudad en este regreso?
-A Chivilcoy lo vi muy lindo, limpio, aunque muchos negocios cerrados, mucha casa en venta aunque los precios son ilógicos porque son similares a los de Recoleta una cuestión que mucho no entiendo.
En relación a los cuidados, encontré a los jóvenes absolutamente rebeldes en tal sentido, sin poder poner límites pero a los lugares que concurrí noté la presencia del alcohol en gel, la utilización del barbijo. Algunas personas con el barbijo por debajo de la nariz aunque la mayoría caminando sola.
-¿Es partidaria más de la conciencia social que de las restricciones?
-La responsabilidad de cuidarse es de cada uno, no pueden todos decirte a cada rato lo que debés hacer. Una vez que te dicen lo que se puede hacer y lo que no, hay que cumplirlo no es necesario que impongan una ley, sería mucho más sencillo ser obedientes.
El gobierno pone restricciones porque no le alcanza la salud pública para atender a la gente que se pueda llegar a contaminar, que no es ilógico tampoco porque es una pandemia y siempre te a va superar. No estoy de acuerdo con la decisión del gobierno de no hacer salir a las personas sino que deberían dejar en responsabilidad de la ciudadanía el cuidarse.
En lugar de restringir las libertades se tendría que trabajar más sobre la responsabilidad de cada uno de los ciudadanos, que firmen una declaración jurada y luego aquello que les ocurre deberán hacerse cargo en caso de no ser responsables. Cuando brinden esa posibilidad al ciudadano con determinados parámetros, empezarán a cuidarse un poco más.
-¿El retorno a México?
-Regreso a México el día 31 de enero, antes de irme tengo que hisoparme aunque no es obligatorio porque México no me lo pide, retorno por Perú que desconozco si en ese país me lo solicitarán pero es para irme un poco más tranquila porque en caso que me de positivo no me voy a subir al avión. Una vez llegada a México me volveré a hisopar porque el avión puede ser un gran foco de contagio.