Santa Fe: la crecida del Paraná duplica el alquiler de campos y obliga a usar banquinas

La crecida del río Paraná en el noreste de Santa Fe obligó a los productores ganaderos a evacuar de urgencia sus animales de las islas para evitar que queden bajo agua. Si bien la anticipación basada en el monitoreo del río en Iguazú permitió sacar gran parte de la hacienda a tiempo mediante arreo y camiones, el panorama sigue siendo complejo debido a que el valle de inundación está completamente cubierto.
La emergencia golpea con fuerza los bolsillos de los establecimientos ganaderos. La necesidad de buscar pastajes seguros en el centro y oeste provincial, o incluso en provincias vecinas, disparó drásticamente los precios de los arrendamientos en medio de la amenaza persistente del fenómeno de El Niño.
Según detalló la productora Milvana Yacuzzi, los costos de los campos en alquiler se duplicaron respecto a los valores habituales. En la región se registran contratos de 7 y 9 kilos por mes por cabeza, mientras que a otros grupos de ganaderos que buscan campos en conjunto les exigen hasta 70.000 pesos por cabeza mensual.
Esta suba deja en una situación crítica a los pequeños productores que no pueden acceder a dichos precios. Como consecuencia, muchos animales terminan ubicados precariamente en caminos y banquinas de ruta, con serias limitaciones para su alimentación y mantenimiento corporal.
Frente a este escenario adverso, varios ganaderos debieron optar por vender parte de su hacienda antes de lo previsto para achicar el rodeo y descomprimir la falta de pasto. La prioridad del sector es sostener las condiciones de los animales mientras aguardan que baje el nivel del agua.