Sufrió un ACV en plena maratón en Ramallo y debió reconstruir su vida junto a sus hijas

El deporte era el eje central en la vida de Fabián Elía, quien combinaba dos décadas de rugby con maratones y exigentes competencias de aventura. Con controles médicos al día y una rutina rigurosa, se preparó para participar en una competencia en Ramallo sin imaginar el giro drástico que daría su jornada deportiva.
Durante la competencia, que se desarrolló bajo un intenso calor, su cuerpo dejó de responder de manera repentina mientras marchaba a buen ritmo. Tras trastabillar y desplomarse sobre la tierra, los asistentes pensaron inicialmente que se trataba de un golpe de calor, pero el traslado de urgencia al hospital de San Nicolás confirmó el diagnóstico de un accidente cerebrovascular.
El cuadro derivó en una hemiplejía izquierda completa que le paralizó el rostro, el brazo y la pierna, además de generarle dificultades para hablar y tragar. Tras el desconcierto inicial y las noches de profunda angustia, el deportista decidió encarar la recuperación con la misma disciplina que aplicaba en las pistas.
Durante cinco meses de internación en el Centro Hirsch, un equipo interdisciplinario coordinado por el médico fisiatra Julián Ezequiel Inacio Settembrini lo asistió en fonoaudiología, terapia ocupacional y salud mental. El proceso implicó reaprender movimientos básicos desde cero.
El acompañamiento constante de sus hijas resultó clave para transitar el aislamiento y el miedo durante la rehabilitación. Lejos de bajar los brazos, asumió el proceso como la competencia más difícil de su vida para recuperar su independencia.