Acompañamiento comunitario

Casa Pueblo se reinventa en el SUM Esperanza: nuevos dispositivos comunitarios y una apuesta colectiva
Casa Pueblo presentó sus nuevos espacios grupales y dispositivos de acompañamiento comunitario en una jornada realizada en el Salón de Actos del Centro Universitario de Chivilcoy (CUCH), con la participación de vecinos, organizaciones, instituciones y funcionarios municipales y del ámbito educativo.
Durante el encuentro se dieron a conocer las nuevas propuestas que funcionarán en el SUM Esperanza, entre ellas el Espacio de Mujeres y Diversidades, el Espacio Abierto para Varones, los Encuentros Lúdicos para Adultos Mayores y el Espacio de Asesoría Social.
Además, se destacó el trabajo que viene desarrollando el equipo interdisciplinario encabezado por Mailén Ruiz Decung, fortaleciendo acciones vinculadas a la salud mental comunitaria, la prevención, el acompañamiento integral y el acceso a derechos.
La jornada permitió compartir los objetivos de esta nueva etapa institucional y reafirmar el compromiso de seguir construyendo espacios colectivos de cuidado, participación y contención para la comunidad.
Tras mudar su sede al corazón del barrio, la institución presentó de manera oficial sus nuevos espacios de acompañamiento en el CUCH. Con la coordinación de Mailen Ruiz Decung, buscan consolidar un abordaje integral frente a los consumos problemáticos y la violencia de género.
Casa Pueblo atraviesa un presente de profunda transformación y madurez institucional. Luego de dejar sus históricas oficinas céntricas sobre la calle Brown para mudarse definitivamente al SUM del Barrio Esperanza (en la intersección de Calle 8 y General Rodríguez), la organización social dio un paso clave al presentar formalmente sus nuevos dispositivos grupales y espacios de acompañamiento comunitario.
La presentación, realizada en el salón de actos del Centro Universitario de Chivilcoy (CUCH), sirvió no solo para exponer la reconfiguración de sus metodologías de trabajo, sino también para dar a conocer las líneas de acción de su nueva coordinadora, Mailen Ruiz Decung.
"Estar en el barrio nos invita a reconfigurar nuestra modalidad de abordaje, acercándonos al territorio y conociendo cuáles son las demandas reales de los vecinos", explicó Ruiz Decung en diálogo con Radio del Centro, remarcando que si bien los objetivos fundacionales de la institución —el tratamiento de consumos problemáticos y las razones de violencia de género— se mantienen intactos, la cercanía geográfica con la población vulnerable potencia el alcance de las herramientas.
Tres pilares de escucha y contención
A partir de un exhaustivo relevamiento territorial realizado en sus primeros meses en la nueva sede, el equipo interdisciplinario de Casa Pueblo detectó las problemáticas y particularidades demográficas de la zona. Como respuesta directa, se estructuraron tres nuevos dispositivos grupales que son coordinados por profesionales de la psicología, el trabajo social y la terapia ocupacional:
Espacio abierto para varones: Un ámbito reflexivo enfocado en deconstruir y debatir las distintas formas de habitar las masculinidades, complementado con el abordaje del consumo problemático.
Cita en Casa: Un espacio de encuentro, escucha y dinámicas lúdicas destinado a mujeres y diversidades de todas las edades.
Encuentros lúdicos para adultos mayores: Una de las grandes novedades institucionales. Tras identificar un alto porcentaje de adultos mayores en el barrio, se creó este taller enfocado en el disfrute, el ocio y la salud mental de una población que muchas veces carecía de espacios de contención específicos.
A estas propuestas se suma un área de asesoría social permanente orientada a guiar a las familias en diferentes gestiones y vulneraciones de derechos.
El arte y la cultura como refugio
Más allá de los grupos de reflexión, la institución sostiene una amplia grilla de talleres gratuitos abiertos a toda la comunidad —que van desde infancias hasta la tercera edad— e incluyen los materiales y la merienda. Entre las propuestas se destacan disciplinas como música, bordado, macramé, graffiti y rap.
El impacto de estos talleres ya cosecha frutos visibles. Durante la entrevista, la coordinadora ejemplificó el éxito del taller de música, liderado por Rodrigo Cagnone, del cual ya se desprenden dos bandas formadas por los propios concurrentes que han llegado a tocar en peñas comunitarias y en bares comerciales de la ciudad. "A través del arte y de la cultura podemos acompañar las trayectorias de vida de quienes asisten. A veces la palabra cuesta, y la expresión artística destraba realidades", reflexionó.
Asimismo, gracias al trabajo en conjunto con Cecilia Robledo, coordinadora del SUM Esperanza, el espacio común sumó actividades de yoga, zumba, actividad física adaptada y talleres de marketing para emprendedores, herramientas clave para fortalecer la autonomía económica de los usuarios.
Redes institucionales y la salida colectiva
Fiel a la premisa de que "el abordaje no puede ser individual", la nueva gestión de Casa Pueblo apuesta fuertemente a la articulación con el sistema de salud pública local. En ese sentido, Ruiz Decung confirmó que mantienen reuniones estratégicas con la Dirección del Hospital Municipal de Chivilcoy, con los equipos de Atención Primaria de la Salud (APS) y con el SEDRONAR para aceitar los protocolos de derivación y asistencia ante casos de crisis agudas por intoxicación o urgencias psiquiátricas.
Al ser consultada sobre el desafío de asumir este nuevo rol, Ruiz Decung se mostró entusiasmada y conmovida por la respuesta del barrio: "Ver el SUM lleno de gente que pregunta por los talleres te da ganas de seguir apostando a lo comunitario. Frente a un contexto que a veces se torna individualista y roto, nosotros sostenemos que la salida sí o sí es colectiva y es con otros", concluyó.
Para participar: Desde la institución informaron que todas las actividades son gratuitas y no se requiere un proceso de inscripción rígido; los interesados de cualquier punto de la ciudad pueden acercarse directamente al SUM del Barrio Esperanza para sumarse a los talleres en cualquier momento del año.
Las características principales de Casapueblo
Dispositivos de escucha y reflexión: Funcionan como espacios diferenciados por edades y géneros para garantizar un abordaje adecuado. Tienen grupos específicos para mujeres y diversidades, espacios colectivos para varones (donde se repensar las masculinidades) y encuentros lúdicos para adultos mayores.
Talleres artísticos, culturales y productivos: Ofrecen actividades gratuitas como música, rap, grafiti, bordado y macramé, además de herramientas de inserción laboral como talleres de marketing para emprendedores. El arte y el juego se utilizan como herramientas para que las personas puedan expresarse y reconstruir sus trayectorias de vida.
Abordaje interdisciplinario y comunitario: Los equipos están integrados por profesionales de la salud mental y lo social (psicólogos, trabajadores sociales, terapistas ocupacionales). Al no ser centros médicos u hospitales de internación, trabajan fuertemente articulados con efectores de salud pública locales y con la Sedronar (Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina).
Espacio de refugio y contención: Más allá de las actividades formales, buscan constituirse como un lugar de referencia en los barrios, promoviendo la organización colectiva, la inclusión y el acompañamiento frente a situaciones de vulnerabilidad social.
Mailen Ruiz Decung enfatizó fuertemente el aspecto social durante la entrevista, destacando los siguientes puntos clave:
Abordaje territorial y cercano: Explicó que la mudanza de la zona céntrica (calle Brown) al SUM del Barrio Esperanza fue una decisión clave para meterse "en el corazón del barrio". Esto les permite conocer de primera mano las demandas y necesidades de los vecinos, facilitando el acceso a personas que antes no podían asistir por problemas de movilidad, costos de traslado o falta de tiempo.
Señaló que el espacio va más allá de los talleres específicos. Buscan que los vecinos sientan la casa como propia, un lugar donde puedan simplemente ir a tomar unos mates o pasar un día feriado acompañados. Mencionó como ejemplo las peñas comunitarias (como la del 25 de mayo), donde compartieron un guiso y chocolate caliente, sirviendo de contención social especialmente para muchos adultos mayores que quizás no tienen con quién pasar un día festivo.
Integración a través del juego y el arte: Remarcó que los dispositivos y talleres utilizan el arte, la cultura y lo lúdico para acompañar las trayectorias de vida de la gente. Esto ayuda a reconstruir los lazos sociales y permite a los usuarios expresarse y encontrar un espacio de disfrute cuando a veces "a través de la palabra cuesta decir lo que nos pasa".
Frente a lo que describió como un contexto social "individualista" y atravesado por discursos de odio, afirmó firmemente su postura sobre el trabajo social comunitario: "La salida sí o sí es colectiva y es con otros". Considera que apostar a lo comunitario es la única manera de transformar la realidad del barrio.