Carne: el consumo interno marca 115 kilos por habitante y piden mirar al mundo

El mercado interno de carnes en Argentina llegó a un punto donde su capacidad de absorción muestra límites claros, lo que obliga a replantear las estrategias de crecimiento para toda la cadena ganadera. El análisis fue realizado por el consultor ganadero Rodrigo Troncoso en diálogo con Ricardo Bindi, poniendo el foco en los desafíos comerciales y los nuevos requisitos internacionales.
Durante la entrevista, se destacó que el consumo local se ubica en alrededor de 115 kilos por habitante al año. Esta cifra refleja la vigencia de la carne vacuna en la dieta nacional, pero advierte sobre la imposibilidad de colocar mayores volúmenes en el mercado doméstico sin generar distorsiones en los precios.
Ante este panorama, el especialista remarcó que el incremento futuro de la producción debe canalizarse indefectiblemente hacia la exportación. Sin embargo, colocar los cortes nacionales en plazas internacionales exige cumplir con normativas cada vez más rigurosas en materia ambiental y sanitaria.
En este contexto, el rol de plataformas como Visec cobra una relevancia absoluta para garantizar la trazabilidad que demanda la Unión Europea, un mercado de alto valor económico. La clave para la ganadería argentina pasa por prepararse con rapidez para cumplir con estas exigencias y no perder terreno frente a otros competidores globales.
La adopción de tecnología y procesos transparentes en los establecimientos ganaderos ya no es una opción, sino una condición de supervivencia comercial. El sector agroindustrial argentino enfrenta el desafío de alinear su producción primaria con las exigencias del consumidor internacional.