El INTA advierte por el impacto de enfermedades en el girasol cordobés

El cultivo de girasol viene ganando un espacio muy importante en el territorio cordobés, aunque esta fuerte expansión productiva enfrenta nuevos desafíos sanitarios. Expertos del INTA advirtieron que el pronóstico de mayores precipitaciones y humedad generará un escenario propicio para el desarrollo de diversas patologías en el centro, sur y sudeste provincial.
Enrique Alberione es fitopatólogo de la EEA INTA Marcos Juárez y explicó que los ensayos realizados permitieron categorizar las principales amenazas. Entre las patologías de mayor cuidado se encuentra Sclerotinia con un riesgo muy alto, mientras que Phomopsis (también conocida como cancro del tallo) y Septoria fueron ubicadas con riesgo alto.
El crecimiento de la superficie implantada en Córdoba resultó exponencial entre ciclos. Mientras que en la campaña 2024/25 se cubrieron unas 115.000 hectáreas, para el período 2025/26 el área trepó hasta alcanzar aproximadamente 240.000 hectáreas, duplicando los lotes dedicados al grano.
Las evaluaciones realizadas en Inriville y Noetinger también detectaron otras afecciones de importancia agronómica. El informe técnico ubicó al mildiu y la roya negra en la categoría de riesgo medio a alto, mientras que Alternaria y Phoma quedaron posicionadas en un nivel medio para el desarrollo de infecciones.
Frente a este panorama climático y sanitario, los técnicos del organismo oficial recomendaron intensificar las recorridas y el monitoreo de los lotes. Las etapas de floración y llenado de granos exigen máxima atención para evitar mermas severas en los rindes de la campaña.