Heladas y sequía golpean al trigo y la cebada en el territorio de La Pampa

El trigo y la cebada en La Pampa afrontan el período crítico de desarrollo bajo un riguroso condicionamiento climático. De acuerdo con el último informe difundido, sobre una superficie estimada en casi 250 mil ha de trigo y 44 mil ha de cebada, los cultivos muestran un marcado retroceso en su estado general debido al impacto combinado de las bajas temperaturas y la escasez hídrica.
Los técnicos zonales detallaron que casi nueve de cada diez reportes en trigo evidenciaron síntomas de estrés térmico por heladas, mientras que cerca de ocho de cada diez reflejaron restricciones de agua. Los daños más severos se focalizaron en lotes tempranos de Agustoni, donde se constataron pérdidas de hasta 30% de la superficie. En paralelo, la cebada sufrió un deterioro mayor con quemado de follaje y muerte de macollos.
Este escenario de estrés productivo tuvo su correlato en las estadísticas climáticas. Tras tres meses con registros por encima de los parámetros habituales, las precipitaciones inferiores al promedio histórico en septiembre profundizaron el déficit hídrico, especialmente en el norte y el noreste provincial, dejando perfiles de suelo con escasa agua útil.
En el plano sanitario, la incidencia de patógenos se mantuvo baja, detectándose mancha amarilla y roya anaranjada en trigo, además de mancha en red y escaldadura en cebada. Sin embargo, los especialistas advirtieron que la combinación de humedad futura y cultivos sensibles eleva el riesgo de nuevas afecciones foliares.
La evolución final de los cultivos dependerá exclusivamente de la capacidad de rebrote de los tejidos y de la concreción de las lluvias pronosticadas por el Servicio Meteorológico Nacional. Los productores aguardan un reacomodamiento de las reservas de humedad para sostener los rindes potenciales.