Con destino a Noruega, la planta faenadora Compañía Bernal dio inicio a los envíos al exterior de cortes vacunos

Frente a un escenario de menor disponibilidad de hacienda en el corto plazo, las empresas del sector cárnico reorientan sus estrategias comerciales hacia nichos que priorizan los estándares superiores. Compañía Bernal, planta radicada en el conurbano bonaerense, diversificó sus operaciones con la apertura de nuevos destinos en el norte del continente europeo.
Las gestiones permitieron concretar los primeros acuerdos fuera de los circuitos tradicionales. Ya despachó carne a Noruega y hay producto en tránsito, al tiempo que inició conversaciones comerciales con Finlandia e Islandia. La comercialización se focaliza por ahora en cortes congelados como lomo y bife ancho.
Noruega paga un valor un poco superior al resto de Europa, lo que dinamiza los ingresos de la compañía. El vínculo comercial se consolidó mediante respuestas rápidas a consultas internacionales, envío de fichas técnicas y auditorías de planta que convencieron a los nuevos compradores extranjeros.
La compañía mantiene una cartera amplia que incluye a Israel para los cuartos delanteros, Estados Unidos para industria y China con esquemas mixtos. En Alemania y España trabajan con supermercados, restaurantes y envíos aéreos, atendiendo canales comerciales altamente exigentes y competitivos.
Para sostener este nivel de exigencia, implementan novillos con 100 o 150 días de grano para nichos en China, supervisando el engorde con material fotográfico previo a la salida de los animales. Asimismo, deben cumplir con normativas rigurosas de sustentabilidad internacional.
En esa línea, obtuvo un resultado positivo del 70% en una prueba de trazabilidad VISEC para Alemania, aunque el proceso dejó al descubierto desfasajes en caravanas y polígonos que obligan a ajustar la coordinación con los productores primarios.