El aceite de soja argentino sube impulsado por el biodiésel y el encarecimiento del gasoil

El mercado de derivados agrícolas en el país muestra una dinámica favorable para el complejo aceitero debido al encarecimiento de la energía a escala global. La disparada en los valores internacionales del gasoil reconfiguró la competitividad del aceite de soja argentino, diferenciándose de la tendencia bajista que experimenta ese mismo producto en Estados Unidos.
Los registros oficiales indican que el valor de paridad para importar gasoil bajo en azufre en Uruguay se sitúa en 2026 pesos por litro, de acuerdo con la información difundida por la Ursea. Por su parte, la Secretaría de Energía estableció el precio de salida de planta del biodiésel destinado al corte obligatorio en 1788 pesos por litro.
A pesar de sumar el costo del flete hasta las refinerías, el biocombustible nacional continúa ofreciendo una alternativa más económica que el combustible fósil traído del exterior. Este diferencial estimuló la cotización FOB del aceite local, principal materia prima para la elaboración de estos energéticos en territorio nacional.
El marco normativo vigente desde fines de marzo habilita mezclas de hasta 20% de biodiésel de carácter voluntario por parte de las firmas petroleras. Esta apertura impulsó proyectos de gran envergadura en la principal zona productora.
En este contexto, la petrolera estatal YPF y Essential Energy conformaron la compañía Santa Fe Bio para desarrollar combustible sostenible para aviación y biodiésel hidrotratado. La iniciativa prevé desembolsos por 400 millones de dólares en el Gran Rosario para asegurar el procesamiento del aceite.