Nayib Bukele negó una invasión a Haití y afirmó que buscan a cuatro técnicos desaparecidos

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aseguró que el despliegue militar de su país en Haití tiene como única finalidad ubicar y rescatar con vida a cuatro técnicos de aviación desaparecidos. El mandatario rechazó tajantemente que la operación constituya una invasión o que persiga intereses económicos y políticos sobre la nación caribeña, al señalar que no buscan dominar al pueblo haitiano ni apropiarse de sus riquezas.
El operativo se puso en marcha tras la desaparición de los cuatro salvadoreños, ocurrida el 18 de octubre en la localidad de Croix-des-Bouquets, en las inmediaciones de Puerto Príncipe. Los hombres formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión internacional avalada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y viajaban en un vehículo blindado que fue atacado con armas de fuego y explosivos.
Durante su mensaje, difundido en redes sociales, el jefe de Estado remarcó que El Salvador no es una potencia y que el contingente militar responde estrictamente a una necesidad humanitaria de rescate. Indicó además que su administración financia el 90 por ciento de los costos operativos con presupuesto propio, aunque aclaró que reciben colaboración logística de otros estados para afrontar la crisis.
La emboscada se produjo en una zona dominada por grupos armados que disputan el control territorial en los accesos a la capital haitiana. Hasta el jueves 29 de octubre no se registraban datos oficiales sobre el paradero del personal técnico, mientras las autoridades mantienen las gestiones y el diálogo bilateral para coordinar las tareas de búsqueda.
Finalmente, el mandatario pidió la confianza de la población local y prometió que las tropas regresarán a territorio salvadoreño una vez que concluya la misión de rescate. La ONU había advertido previamente que la fuerza internacional cuenta con algo más de 2.000 efectivos desplegados de los 5.550 autorizados originalmente.