Sembradora: cinco errores de calibración que restan hasta 600 kilos por hectárea

La puesta a punto de la sembradora resulta determinante para que la densidad y la profundidad previstas en la planificación se cumplan en el lote. Durante el arranque de la campaña, diversas fallas operativas pasan desapercibidas en medio de la logística y terminan costando kilos en la cosecha.
Desde el Programa Aapresid Certificaciones advierten que descuidar la nivelación o la singulación genera pérdidas que pueden alcanzar los 600 kilos por hectárea. Invertir en semilla de calidad y planificar la labor pierde sentido si la maquinaria no recibe los ajustes necesarios para trabajar con precisión y cuidar el potencial productivo.
Cinco factores clave que definen el éxito en el lote son señalados por el Ing. Lisandro Repetto, quien coordina la Red de Compactación CERO y se desempeña en la cátedra de Maquinaria Agrícola de la FCA-UNR. Una mala nivelación longitudinal en el chasis destaca entre los errores frecuentes, lo que modifica la profundidad de los abresurcos y perjudica la correcta emergencia.
Otro punto central es la gestión de los residuos vegetales sobre el surco, una tarea indispensable para homogeneizar la temperatura del suelo y evitar nacimientos desparejos. Asimismo, la correcta dosificación exige sincronizar la velocidad de avance, el sistema de vacío y el tamaño de los granos para lograr una distribución espacial óptima.
Implementar un protocolo de chequeo previo permite transformar la puesta a punto en una rutina sistemática. De este modo, los productores agrícolas logran evitar errores operativos y aseguran un arranque de campaña eficiente en cada lote.